Castilla y León factura 700.000 euros con los cigarrillos electrónicos en 90 establecimientos

Fotos de cigarrillo electrónicos

Castilla y León ha facturado 700.000 euros con la venta de los cigarrillos electrónicos en los 90 establecimientos que tiene repartidos por la Comunidad a finales de febrero.

ANCE ha analizado el contexto económico y empresarial de este producto y su industria, poniendo de manifiesto que el sector del e-cigarrillo es uno de los segmentos que ha mostrado una evolución "más positiva" en España en los últimos tres años, a pesar de la coyuntura económica, llegando a alcanzar más de 3.100 puntos de venta y unas ventas superiores a los 26 millones de euros.

En este sentido, la comunidad con más establecimientos especializados es Andalucía, con 580 y una facturación de más de 4,5 millones de euros; la siguen la Comunidad Valenciana, con 500 puntos de venta y una facturación de 3,9 millones de euros, y tras ellas se sitúan Cataluña y Madrid. En el caso de Castilla y León, ocupa el séptimo lugar con el mismo número de establecimientos que Murcia y Canarias.

De todos modos, el presidente de ANCE, Manuel Muñoz, ha reconocido que se han producido cierres en los últimos meses en el sector, sin embargo, incide en que se tratan de "datos para ser optimistas pero también para ser prudentes, cautelosos y seguir trabajando en todos los frentes: seguridad del producto, profesionalización del sector y legislación. Gracias a la aprobación de la Directiva europea que otorga por fin un estatus propio al e-cigarrillo bajo una reglamentación específica de este producto".

En esta línea, ha agregado que con la nueva regulación "y, sobre todo, el potencial y la experiencia de la industria, se ha logrado dotar al sector de coherencia y orden, competitividad equilibrada, calidad en el producto y mayor protección, tanto para los consumidores, los menores, como para la industria".

Actualmente en España "vapean" entre 600.000 y 800.000 personas aunque Muñoz, matizó, que "la falta de información sobre el producto, la escasa profesionalización de algunos establecimientos y la no regulación del sector ha debilitado la imagen del sector y han propiciado críticas y falsos mitos".