Castilla y León, en la zona más sombría de la evolución demográfica

Castilla y León está entre las regiones de Europa que más población ha perdido en las últimas décadas. El Oeste español, entre las zonas con más problemas junto con Grecia y el Este europeo.

El envejecimiento de la población, el éxodo rural o la llegada de refugiados son algunos de los factores más importantes que han influido sobre la demografía europea en los últimos años. Para poder ver cómo ha evolucionado la población en la última década, el BBSR, instituto alemán dedicado a la investigación de la construcción y a la planificación territorial, ha elaborado un mapa que muestra el cambio demográfico que ha experimentado el viejo continente en la primera década del siglo XXI

 

El mapa realizado por este instituto alemán muestra la evolución por municipios en Europa desde 2001 hasta 2011. Las zonas que se muestran en azul son aquellas donde la población ha caído; las que están en rojo, donde ha subido. Cuanto más oscuro es uno de estos colores más acusada es la subida o la bajada. Las áreas que están en amarillo no experimentan ningún cambio y en caso de que exista, es muy ligero. En los países de Europa occidental como Reino Unido, Francia, Irlanda, Países Bajos o Bélgica es donde se puede ver un mayor crecimiento demográfico en todo su territorio. Por el contrario, el este de Europa ha experimentado una bajada de población, destacando en este grupo países como Albania, Letonia, Lituania, Rumanía o Bulgaria. 

 

Hay otros países que muestran evoluciones diferentes en cada una de sus regiones. En Alemania existe una clara diferencia entre el oeste, donde no hay un cambio significativo y el este del país, donde se ve cómo la población ha disminuido, excepto en Berlín y los municipios limítrofes.

 

 

En España ocurre algo parecido a lo de Alemania: en el oeste se ve una notable disminución de la población mientras que en el este son varias las regiones que experimentan crecimiento demográfico. Destaca el crecimiento poblacional en todo el área que rodea a Madrid, en la costa Mediterránea, Baleares, Canarias, la costa de Andalucía y Sevilla y también algunos puntos de Aragón, País Vasco y Cantabria. Se aprecia también una gran bajada de población en Castilla y León y zonas interiores de Galicia y Asturias.

 

El cambio demográfico en Italia también varía según la región. El sur del país ve cómo su población ha disminuido mientras que en municipios cerca de Roma ha aumentado considerablemente. Este aumento también se produce en el triángulo entre Milán, Venecia y Bolonia. Son varias las regiones de Grecia en las que la población ha bajado notablemente y sólo se salvan zonas como Atenas, Salónica y algunas zonas del interior del país.

 

En países nórdicos como Suecia, Noruega y Finlandia no se ven grandes cambios aunque sí un ligero decrecimiento de la población salvo en núcleos urbanos como Oslo, Estocolmo y Helsinki. Lo mismo ocurre en Polonia, donde son los núcleos urbanos (Varsovia, Breslavia, Gdansk o Poznan) los únicos que han visto crecer su población. La despoblación de las áreas rurales y el crecimiento de las ciudades también se extiende a países como Hungría, Austria, República Checa o Bosnia y Herzegovina.