Casi un 40% de los jóvenes españoles coge el coche después de haber bebido

Malas,l muy malas noticias... un estudio revela que los jóvenes conducen su vehículo después de haber bebido y un 60 por ciento declara haber montado por lo menos una vez, en ese mismo periodo, en un vehículo con un conductor que había ingerido alcohol.

La actitud imprudente de los jóvenes al volante sigue siendo un tema principal de preocupación para las familias y la sociedad en general. Coger el coche bajo los efectos del consumo de alcohol y otras drogas es muy peligroso y ellos lo saben. Sin embargo, un reciente estudio elaborado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción  FAD y la Fundación Mapfre ha puesto de manifiesto que entre la teoría y la práctica existe una brecha considerable.

 

EL 36% DE LOS JÓVENES CONDUCE DESPUÉS DE HABER BEBIDO

 

Así, alrededor de un 36 por ciento de los jóvenes afirma haber conducido en los últimos seis meses bajo los efectos del alcohol y más de un 60 por ciento declara haber montado por lo menos una vez, en ese mismo periodo, en un vehículo con un conductor que había ingerido alcohol, según manifiesta el informe Conducción y drogas, factores subyacentes a los comportamientos de riesgo, elaborado por la FAD y la fundación Mapfre. El estudio es el resultado de cerca de 1.000 encuestas realizadas a jóvenes españoles de entre 16 y 30 años, estructuradas en tres grupos de edad: de 16 a 19 años, de 21 a 24 y de 27 a 30.

 

Los jóvenes demuestran ser más prudentes en relación a otras sustancias a la hora de coger el coche. Y es que estos porcentajes bajan considerablemente, hasta el 8 por cientos en el caso de conducir bajo los efectos del cannabis y hasta el 2,7 por ciento bajo los efectos de la cocaína. Estos niveles bajos también se relacionan con el número de jóvenes que se han montado con un conductor que ha ingerido este tipo de sustancias, que representan el 18 por ciento en el caso del cannabis y el 10 por ciento en el de la cocaína.

 

La teoría dista del comportamiento real al volante de muchos conductores jóvenes, quienes a pesar de que la postura oficial que muestran es la de descartar absolutamente los comportamientos arriesgados, muy sancionados en lo social, administrativo y penal, la realidad difiere bastante.

 

El informe constata que existe una brecha entre el rechazo generalizado que muestran los jóvenes respecto a las actitudes imprudentes al volante, así como con la conciencia que aseguran tener del peligro, y lo que hacen en la práctica en su día a día y los fines de semana. Además, se nota que relativizan los efectos del alcohol al volante frente a los efectos de otras drogas. 

 

Así, los datos del informe muestran que un 13,6 por ciento de jóvenes cree que el alcohol "siempre aumenta algo" el riesgo, al tiempo que el 17,5 por ciento tiene la idea de que los amigos ven normal que se beba o se consuma drogas aunque se tenga que conducir. Otras minorías afirman que "saben" lo que pueden consumir, se muestran seguros de sus límites, conocen cómo contrarrestar los efectos y creen que, por ello, no tienen que acudir a la abstención absoluta.

 

UN 70% DE LOS JÓVENES SE DECLARA BUEN CONDUCTOR

 

En esta línea, destaca que 7 de cada 10 jóvenes se declaran "buen conductor" y 6 de cada 10 se reconocen "mejores" o "mucho mejores" que el resto de conductores. Los adjetivos más empleados para calificar sus estilos de conducción son "tranquilos" (48,2%), "hábiles" (43,9%) y "respetuosos" (41,4%).

 

Respecto a los hábitos relacionados con el consumo de sustancias, el estudio indica que el 42,1 por ciento de los jóvenes que beben alcohol a diario y el 14,9 por ciento de los que lo hacen frecuentemente consideran que el riesgo de sufrir un accidente se incrementa "dependiendo de la cantidad" o "apenas aumenta". Con respecto a los consumidores de cannabis, esa misma percepción se produce en el 42,9 por ciento de los que consumen frecuentemente y en el 26,7 por ciento de los que lo hacen a diario.