Carlos Villar, elegido presidente de la Cámara de Valladolid, afirma asumir un proyecto a medio plazo

Aboga por "modernizar" la Institución para prestar servicios de igual valor añadido que hasta ahora con menos recursos.

El Pleno de la Cámara de Comercio de Valladolid ha elegido este martes al director general de Bodegas Protos, Carlos Villar, como presidente de la Institución, cargo al que ha asegurado que llega con "entusiasmo, ilusión y compromiso real", con un proyecto a "medio plazo" y no como un "parche o una eventualidad".

 

Villar, quien ha destacado el apoyo de los miembros del pleno, que le han elegido por 35 votos a favor y once en blanco -uno más nulo-, ha explicado que sus prioridades pasan por cumplir los fines de la Cámara, que considera que son "válidos" y que suponen servir de enlace entre los empresarios a los que representa, las administraciones, la vida pública, "real", y prestar servicios a los empresarios.

 

Sin embargo, ha aclarado que "muchas cosas han cambiado" y hay que "modernizar" la Cámara para que, sin unos recursos como las cuotas camerales, ser igual de "eficientes" y prestar servicios de "igual valor añadido" que hasta ahora.

 

Villar ha asegurado que aún no conoce "al detalle" la situación de la Cámara pero ha insistido en que antes se disponía de unos fondos y ahora no, por lo que, al igual que los empresarios o los ciudadanos, pasan por un "mal momento económico", algo que obliga, al igual que a las empresas, a buscar una "estabilidad".

 

En este sentido, ha añadido que la Cámara proporciona muchos servicios y los trata de adaptar a la situación actual, como ejemplo de ello ha citado la Escuela de Negocios, que organiza cursos en función de las necesidades, como últimamente uno sobre la gestión de costes, algo que antes de la crisis quizá no se miraba tanto.

 

El nuevo presidente de la Cámara ha incidido en que no se espera que las próximas elecciones a la Institución sean antes de uno o dos años, lo que ha atribuido fundamentalmente a que la Ley de Cámaras se encuentra en tramitación, pero ha aclarado que su labor al frente de la misma no pretende ser "un parche o una eventualidad" tras la dimisión de José Rolando Álvarez.

 

DESARROLLO DE SU PROYECTO

 

Por el contrario, ha explicado que pretende llevar a cabo un proyecto "a medio plazo" y aunque se ha mostrado partidario de que las personas no se "perpetúen" en los cargos, tampoco pretende estar sólo dos años, sino el tiempo suficiente para desarrollar su proyecto.

 

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Pleno, Villar se ha referido a las diferencias entre las cámaras de Comercio y las asociaciones de empresarios, que considera que aunque en algunos lugares se "complementan", las primeras son "la casa de todos los empresarios" y las segundas "sólo de los asociados".

 

En este sentido, ha recordado que en la Cámara se asesora o informa a cualquier empresa, autónomo o emprendedor y aunque las asociaciones de empresarios a veces complementan la labor, considera que es "bueno" que cuantos más ayuden, "mejor para las empresas".

 

Por otro lado, Villar, quien ha destacado el liderazgo de la Cámara de Valladolid por el volumen de negocio y su capacidad, también se ha referido al aeropuerto de la ciudad como un "tema a estudiar mejor" porque considera que a todos los empresarios, sean de León o Valladolid, quieren tener las mejores comunicaciones, pero cree que hay que intentar "que todo esto sea viable".

 

Carlos Villar releva al frente de la Cámara al presidente del Grupo Norte, José Rolando Álvarez, quien ha dimitido por "motivos personales" y quien ya apadrinó con la promesa de su voto la candidatura del director general de Protos.

 

Villar, en una breve presentación ante los medios, ha recordado que es hijo, nieto y biznieto de empresarios familiares, que hace diez años dejó estas empresas de la familia para emprender un camino por su valía personal en otras y llegó a Protos como director de exportación, para cuatro años después fichar por la Cámara de Comercio como jefe del Departamento de Comercio Exterior, de donde se marchó un año después para volver a la bodega, pero esta vez como director general, todo ello además de tener su propia empresa.