Carlos Suárez y Roger, expedientados por sus declaraciones sobre los árbitros el domingo

Carlos Suárez, presidente del Real Valladolid. A.MINGUEZA

El Comité de Competición, a petición del Comité Técnico de Árbitros, ha incoado un expediente disciplinario al presidente del Real Valladolid y al delantero por sus palabras este domingo.

La justicia es caprichosa, tanto como para poder situar al mismo nivel en alguna que otra ocasión al máximo mandatario de una empresa y a uno de sus empleados. Pues bien, el Real Valladolid ha sufrido el golpe de la diosa ciega (y tan ciega) este miércoles, ya que el Comité de Competición, a instancias del Comité Técnico de Árbitros, ha impuesto un expediente disciplinario tanto al presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, como a Roger Martí.

 

¿Por qué? Parece ser por “la realización de conductas que eventualmente podrían ser constitutivas de una o más infracciones de las normas deportivas generales, todo lo anterior de conformidad al artículo 32 del vigente Código Disciplinario de la RFEF”. Ambos habían hecho declaraciones tras el partido ante el Numancia el pasado domingo, donde se anularon dos goles al conjunto blanquivioleta.

 

Tal y como ha informado el propio Real Valladolid en un comunicado, Competición ha nombrado como instructor de los expedientes a Alberto Pérez-Calderón, el mismo que instruyó el del director deportivo, Braulio Vázquez, multado finalmente con 1.500 euros, "curiosamente tras el partido entre el Real Valladolid y el C.D. Numancia disputado en Los Pajaritos en la primera vuelta, también con un polémico arbitraje".

 

“Los interesados tendrán derecho a la formulación de alegaciones y al trámite de audiencia en el curso de la instrucción y en los plazos señalados y que oportunamente se notificarán”, finaliza el escueto escrito del Comité de Competición remitido en la tarde de este miércoles al Real Valladolid.