Carlos Flores: "Es genial cuando alguien te dice después del programa que le has llegado al corazón"

El periodista, tras treinta años en los 40 Principales y en la Cadena Ser de Valladolid, apuesta por la mezcla de información y entretenimiento en su programa de mañana, que comenzó en 1989.

LA RÁFAGA

 

Un sonido: “Las campanas de desconexión de la Ser. Voy en el coche y me salen las ganas de comenzar el programa, me sobresalto”.

 

Un momento: “Todos los días a las 12 horas y 19 minutos, cuando comenzamos el programa. Es bonito porque lo tienes todo preparado y piensas en a ver qué sale”.

 

Qué noticia le hubiera gustado contar: “Me gustaría decir que se ha acabado el paro en Valladolid. Que aparece una empresa grande como Fasa y que se acaba. Vamos, me gustaría decirlo para toda España, pero como estamos aquí, pues eso”.

 

Una anécdota: “Una vez vino Iñaki Gabilondo a Valladolid a hacer programa y se fue la luz. Saltó el generador de emergencia, afortunadamente, y al ser en invierno era de noche. Tuvieron que hacer el programa con velas, te puedes imaginar el cabreo”.

 

La radio en una palabra: “Me quedo con dos palabras, imaginación e inmediatez”

Carlos Flores lleva a sus espaldas más de treinta años en la Cadena Ser Valladolid. Treinta años en los que, como él mismo dice, ha hecho de todo. Radio Fórmula en los Cuarenta Principales tras dejar atrás su etapa de DJ en una discoteca, allá por 1983, para después continuar con unidad móvil de informativos, el programa de tarde, Hoy por Hoy… Muchas experiencias que le han hecho curtirse y transformarse, en una de 'Las Voces de Valladolid'.

 

Miles de oyentes reconocen al momento su tono cuando encienden los transistores por la mañana, y no es para menos. Carlos se muestra partícipe de compaginar a partes iguales la información y el entretenimiento, y con esa premisa se ha dedicado a hacerles “un poquito más llevaderas sus jornadas”, a todos sus seguidores.

 

¿Quién es Carlos Flores hoy día en el actual panorama periodístico de Valladolid?

 

Yo diría que uno más. El otro día me ocurrió que íbamos a votar una cosa en la emisora y propusieron que fuera el presidente el más veterano. En ese momento piensas que será otro, pero enseguida te das cuenta que eres tú, y con diferencia. 31 años y el que más lleva, pero soy eso, uno más y el más veterano.

 

Toda una vida haciendo malabares entretenimiento e información.

 

A mí me gusta la palabra locutor, que ahora está algo en desuso, parece que es la voz de antaño. Me encanta porque tiene las dos palabras muy unidas, la información y el entretenimiento, y la radio siempre ha sido las dos cosas, siempre hace mucha compañía. Me encanta cuando me llaman al final del programa y me dicen que se han reído mucho conmigo, o te llama otra diciendo que le has llegado al corazón, más que haber dado la primicia de una cosa, que también. Si alguien te dice que tenía un día fatal y le has hecho una compañía estupenda tras dos horas, se te saltan las lágrimas y se te inunda el corazón.

 

¿Cómo ha ido evolucionando la radio en este sentido?

 

El entretenimiento yo creo que está un poco en desuso, antes no es que hubiera más entretenimiento que información, pero había más. Desde esta maldita crisis hay mucha información, que si crisis, que si emprendedores... Nunca hay demasiada información, pero el entretenimiento ha caído en desuso por la información. Intento que haya mezcla entre esta y lo que la gente disfruta, pintando sonrisita de quien escucha. Si haces eso, la mañana ha valido la pena.

 

¿Y hacia dónde va la radio ahora mismo?

 

Es complicado. Muy en la misma línea, hay que contar cosas. Sea hecho serio o triste, o divertido, hay que contarlo, darle ese halo bonito, como cuando envuelves algo bonito. Si le das un diamante a tu novia está bien, pero si lo haces con una caja preciosa, que llame la atención, envolverlo bien. Contar cosas, bonitas, feas, o como sea, pero darle ese algo.

 

 

En otro término, Carlos, y tras tantos años pendiente de la actualidad de Valladolid. ¿Cómo diría que ha evolucionado la ciudad?

 

Muchísimo en todos los sentidos. Urbanísticamente lo ve todo el mundo, a mejor, tuvimos una época en la que la piqueta hizo auténticos destrozos. Yo he visto planos de Valladolid y podía ser una ciudad súper turística a la altura de muchas europeas. En cuanto a ambiente también, con concursos de pinchos, gastronomía y demás. En el ambiente también, antes éramos más cerrados y la ciudad se ha ido abriendo, viene gente de fuera y les gusta el ambiente. Piensan que no puedes ser de Valladolid por enseñarles una sonrisa. En estos tres aspectos ha cambiado mucho la ciudad, para bien, además.

 

Tanto tiempo, tantas historias... y tantas anécdotas.

 

(Ríe) Te podría contar doscientas. Hay muchísimas, pero recuerdo una muy dievrtida de una marca de colchones. La gente llamaba, decía el nombre y 'el mejor descanso', y les regalábamos un colchón. Llama entonces una señora que no sabía y dijo 'el descanso eterno'. Nos quitaron la publicidad y todo.

 

Me acuerdo de otra, un poco más seria, cuando estaba yo encargado de la unidad móvil en un atraco en Tudela, con el atracador dentro y la Policía y Guardia Civil fuera. Carlos Blanco, haciendo el Hoy por Hoy, llama a la sucursal bancaria y le descuelga el atracador. Le hicimos entrevista a través de la unidad móvil, y él quería salir pero no se atrevía. Le dije yo que me acercaba con el micrófono a la puerta. El hombre iba a salir, pero cuando hacía amago de llegar a la puerta, se volvía atrás. Le preguntamos por qué no salía y resulta que daba al botón para salir, pero antes de llegar se le volvía a cerrar. Yo le sujeté la puerta, salió el hombre y le detuvieron, lo más curioso que me ha pasado en la vida.

 

En Youtube se puede ver un vídeo de usted presentando el programa con un oso al lado...

 

La que se lió aquel día. Era en los otros estudios, en la calle Montero Calvo, subieron por las escaleras y llegaron el domador y el director del circo en coche y la gente alucinaba. Recuerdo que estábamos asomados al balcón y pasaron una madre y su hijo. En cuanto el pequeño le dijo lo del oso, la madre se pegó un susto impresionante. Increíble. Entonces se sentó el oso en el estudio, amaestrado completamente, e hizo sus ruidos, sus cosas, muy majo él. Fue un bombazo, de lo más visto en Youtube hace seis años o siete.

 

¿Alguna entrevista que recuerde por la trascendencia que tuvo después?

 

Han pasado muchos alcaldes y políticos, pero a bote pronto, recuerdo al presidente de la Audiencia Provincial cuando soltaron a los violadores por el tema de la Doctrina Parot y había alarma social en Valladolid. Le preguntamos cómo se sentía al tener que firmar esa decisión y se hicieron treinta segundos de silencio, los que más me han impactado en la radio en mucho tiempo. Él estaba pensando qué decir. Se me hizo eterno, pero tenía que callarme por respetarlo. Me impactó mucho.