Cargos del PP ven falta de liderazgo en el partido detrás de las dimisiones y críticas internas

Comité Ejecutivo Nacional del PP

Admiten que la tensión se acrecienta ante el hermetismo de Rajoy en la elaboración de las listas.

Dirigentes del PP consultados por Europa Press han coincidido este miércoles en que la acumulación el mismo día de noticias sobre dimisiones, renuncias y críticas públicas en el partido pone de manifiesto cierta falta de liderazgo por parte del presidente Mariano Rajoy y de la dirección nacional de 'Génova'.


Estos dirigentes subrayan que, sin haberse apagado los ecos de la 'bronca' del expresidente José María Aznar, en los últimos días se ha abierto una crisis en el PP vasco que ha acabado con la dimisión de Arantza Quiroga; el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha criticado que haya "compañeros" suyos que "se avergüencen" de ser del PP; y la diputada vinculada a FAES, Cayetana Álvarez de Toledo, es increpada por otros compañeros tras despedirse con duras críticas al presidente del Gobierno.

Esta sucesión de noticias que afectan al PP se producen con Mariano Rajoy fuera de España, volviendo de su viaje a Nueva York tras asistir al Consejo de Seguridad de la ONU, y sin que nadie de la dirección nacional del partido haya salido al paso para aplacar estos 'incendios' internos a sólo dos meses de las generales.

Las fuentes consultadas consideran que el partido está "desorientado" y creen que tampoco ayuda el hermetismo que caracteriza a Rajoy en la elaboración de las listas electorales, algo que, según admiten, provoca "más nerviosismo y tensión" en las filas del PP.

SORPRESA POR EL "DESAHOGO" DE MONTORO

Dentro del PP ha causado bastante sorpresa que Cristóbal Montoro se haya "desahogado" haciendo declaraciones en el diario 'El Mundo' y "disparando contra todo el mundo", en especial contra el expresidente José María Aznar, que fue quien le nombró ministro a dos meses de los comicios. Y no sólo se ha limitado a cuestionar a los retirados Aznar y Rodrigo Rato, es que también ha insinuado que el ministro de Exteriores cae en la "arrogancia intelectual" y que hay compañeros suyos que se "avergüenzan" del partido.

La sorpresa ha sido menor en el caso de la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, que en los últimos meses se había mostrado crítica públicamente con la actuación de Rajoy y en mayo ya llegó a pedir un "nuevo liderazgo". Eso sí, en el partido le reprochan que se vaya dando un portazo público a pocas semanas de las elecciones después de siete años como diputada y sin ser "un poco agradecida". Para colmo, agregan que su salida ha acabado con un incidente en el hemiciclo entre diputados del Grupo Popular.

En el caso de la crisis abierta en el PP vasco, fuentes del PP consideran que la marcha de Quiroga ha puesto de manifiesto la "debilidad" de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, que no fue capaz de frenar la dimisión de la presidenta del partido en Euskadi y que, pese a respaldarla públicamente, no ha evitado que la organización territorial haya estado seis días sin rumbo y sin saber qué iba a hacer su presidenta.

Y a todo esto se ha unido la posición de uno de los 'barones' más respetados del PP, el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que ha vuelto a criticar las decisiones del Gobierno. Si en mayo el Ejecutivo regional criticaba abiertamente al ministro de Industria, José Manuel Soria, tachándole de arrogante y reclamando su destitución, ahora el propio Herrera ha reconocido estar un "puntín cabreado" con las decisiones del Gobierno y no descarta incluso tener que acogerse al Fondo de Liquidez (FLA).

SIN MARGEN DE MANIOBRA

En ese contexto, fuentes del PP consideran que el hecho de que todas estas "vías de agua" se acumulen a la vez pone de manifiesto que hay falta liderazgo en el partido e incluso se teme que puedan producirse "más goteras" de aquí al inicio del periodo electoral. Alguno llega incluso a comparar la situación del PP con el derrumbamiento de la UCD en favor de Alianza Popular.

Eso sí, estos mismos dirigentes consideran que a estas alturas, a dos meses de las elecciones generales, ya no hay margen de maniobra y solo confían en que al menos Mariano Rajoy cierre unas "buenas listas" que tengan tirón electoral y que permitan al PP lograr la victoria.