Caos en los Centros de Salud de Valladolid por la caída del sistema informático

Imagen del Centro de Salud de Parque Alameda. B.C

Un fallo en el programa impide a los profesionales acceder a los historiales o consultar datos sobre los pacientes. En algunos centros de Valladolid, médicos y auxiliares han salido a la calle para protestar.

Una caída generalizada en el programa inforrmático Medora, que utilizan los profesionales de Sacyl, ha bloqueado por completo el trabajo en los Centros de Salud. "Este fallo ha provocado que no se pudiese recetar, la imposibilidad de derivar a pacientes a los especialistas necesarios, la imposibilidad de gestionar citas pruebas complementarias gestionar bajas, o consultar resultados de análisis.Todo esto, lo que provoca es que los pacientes y usuarios del servicio público de salud de Castilla y León se vean obligados a volver mañana a sus respectivas consultas, trastornos en las consultas con duplicación de citas en el día de mañana, con suerte si el sistema volviese a funciona, masificación de las consultas y un aumento de las listas de espera", aseguran desde los centros afectados.

 

La Gerencia, en un comunicado recogido por Europa Press, ha pedido disculpas a los usuarios y a los profesionales de Sacyl por los fallos que está registrando el programa y los consiguientes trastornos que ocasiona.

 

Los profesionales no pueden acceder a los historiales médicos, ni datos de los pacientes ni realizar consulta alguna. Ante esta situación, en muchos centros tanto médicos como auxiliares se han plantado en las puertas de acceso para protestar por esta situación.

 

 

 

En este sentido, ha explicado que el pasado lunes se instaló una nueva versión del programa para la adaptación al proyecto de receta electrónica y este martes funcionó con normalidad.

 

La Consejería trabaja "intensamente" para solventarlo, de manera que los profesionales puedan seguir desarrollando su actividad sin incidencias, ha señalado. Además, técnicos de las empresas Oracle, Tevlent y Microsoft analizan la situación y tratan de lograr una solución lo antes posible.

 

"No es este el primer fallo de un programa electrónico tratado con mimo por la Junta, al que la misma llegó a calificar en su momento, en 2003, de "la niña de los ojos de la Consejería de Sanidad", y el cual supuso un fuerte desembolso inicial y de mantenimiento para unos resultados paupérrimos y que generan grandes trastornos y faltas de atención a la ciudadanía de Castilla y León, con el consiguiente perjuicio a la salud pública que conlleva", denuncian.