Caleb Edwan se impone en la quinta etapa de la Vuelta a España

Transcurrida entre Rota y Alcalá de Guadaíra sobre 167,3 kilómetros, el joven de 21 años ha sorprendido en el sprint final a los claros favoritos John Degenkolb (Giant) y Peter Sagan (Tinkoff-Saxo).

El ciclista Caleb Ewan (Orica-GreenEdge) ha ganado este miércoles la quinta etapa de la Vuelta a España, transcurrida entre Rota y Alcalá de Guadaíra sobre 167,3 kilómetros, al sorprender en el sprint final a los claros favoritos John Degenkolb (Giant) y Peter Sagan (Tinkoff-Saxo) en una final que picaba hacia arriba donde el joven australiano se llevó el triunfo.

 

La apuesta del Orica por este 'aussie' de 21 años con orígenes coreanos sigue dando sus frutos y en esta quinta etapa ha logrado imponerse a los grandes favoritos. Su físico, que puede perjudicarle ante hombres más fuertes y grandes en un sprint llano, le benefició en la leve pero sorprendente subida final en Alcalá de Guadaíra.

 

Empieza a ser conocido como 'Pocket Rocket' (cohete de bolsillo) debido a sus 61 kilos y 1,65 metros de altura, pero con una velocidad increíble que le ha llevado a firmar su mejor resultado en su incipiente carrera en esta Vuelta, pero también ha ganado ya la general de la Vuelta a la Rioja de este año o el Tour de Corea.

 

En Alcalá de Guadaíra se situó bien a la rueda de Peter Sagan para beneficiarse del trabajo del Tinkoff-Saxo, el equipo más activo junto al Giant-Alpecin. Cuando la carretera llegó al 6% de pendiente arrancó y dejó atrás a Degenkolb y Sagan, incapaces de igualar su potencia en el tren inferior en subida. Y eso que Sagan aguantó ayer la subida a Vejer de la Frontera, mucho más dura.

 

Un final con sorpresa que se podía intuir por esa subida imperceptible en el perfil de la etapa pero notoria para las piernas de los ciclistas tras los 167,3 kilómetros de esta etapa, la quinta de una Vuelta que ya tiene cambio de líder. Y es que, por unos cortes en el grupo por la velocidad final imprimida por los cabeceros, dio la mala noticia para el Orica-GreenEdge.

 

Podía ser una fiesta completa con el triunfo de Ewan y la general provisional para Esteban Chaves, pero se dejó seis segundos en meta --salvo reconsideración de los jueves como sucedió ayer-- respecto al nuevo líder, el holandés Tom Dumoulin (Giant-Alpecin), quien tiene ahora un segundo sobre el colombiano. Sigue sin ganar Degenkolb, pero el Giant también tiene cosas a celebrar al lograr vestir de rojo.

 

Como era de esperar, hubo una fuga pequeña por la intuición de la dificultad que tendría llegar a meta con éxito para la escapada. Solo Iljo Keisse (Etixx-Quick Step), Antoine Duchesne (Europcar) y Tsgabu Grmay (Lampre-Merida) lo intentaron y, sin buen entendimiento entre ellos y varios ataques, fue Keisse el último superviviente y cazado a 8 kilómetros de meta. Sobre todo en la aproximación a meta el pelotón arrancó fuerte para evitar sustos y poder luchar al sprint, donde sí llegó la sorpresa.

 

De cara a mañana, un segundo encuentro con la montaña pues la sexta etapa partirá de Córdoba y llegará a la Sierra de Cazorla, al Alto de Cazorla (3ª categoría), tras 200,3 kilómetros. En esta larga jornada subirán el Alto de Baeza (3ª categoría) y llegarán a Cazorla en un final en alto donde los últimos 4 kilómetros marcarán la etapa, con rampas de hasta el 10%.