Caja Rural Castilla La Mancha se queda con la oficina de Barclays en Ávila

Caja Rural Castilla-La Mancha y Barclays España han alcanzado un acuerdo para la transmisión de 14 oficinas de la filial española del grupo británico situadas en Madrid, Ávila, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, una operación que permitirá al banco liberar capital, según han informado ambas entidades.

  Estas oficinas, que tienen un volumen de negocio de 300 millones de euros y una cartera de cerca de 10.000 clientes, se encuentran dentro de las 160 que Barclays España tenía previsto cerrar en el marco del reposicionamiento del negocio de banca minorista para centrarse en el segmento Premier.

 

   En concreto, cinco de las oficinas que forman parte de este acuerdo ya han sido cerradas, por lo que solo se traspasa el negocio. En las 9 restantes, se traspasa el conjunto de la sucursal. Este acuerdo beneficiará a los empleados, a los clientes y a ambas entidades.

 

   Las oficinas traspasadas están situadas en Arganda del Rey, Ávila, Colmenar Viejo, Fuensalida, Hoyo de Manzanares, Huete, Pinto, Santa Cruz de la Zarza, Seseña, San Sebastián de los Reyes (2), Talavera, Valdepeñas y Villaviciosa de Odón.

 

   Se trata del primer traspaso de un conjunto de oficinas asumido por una caja rural española. La operación va a permitir a Caja Rural de Castilla-La Mancha profundizar en la vinculación con su mercado original así como extender su área de influencia a otras zonas limítrofes a Castilla-La Mancha y ampliar su presencia en otras comunidades autónomas.

 

   Con esta operación, la caja genera un impulso a su plan de expansión y aportar a su balance un volumen de calidad. A través del contrato de traspaso de sucursales, Caja Rural de Castilla-La Mancha asume como suyos los derechos y obligaciones que Barclays tenía concertados con sus clientes.

 

   Por otro lado, el acuerdo permite a Barclays continuar con el proceso de reposicionamiento de su negocio de banca minorista hacia el segmento Premier y ayuda a ambas entidades a dar continuidad al empleo en las sucursales traspasadas. En cuanto a los clientes, el acuerdo les permitirá poder seguir recibiendo servicios bancarios en la misma localidad en la que actualmente los reciben.

 

"UN GOLPE MUY IMPORTANTE"

 

   El director general de Caja Rural, Víctor Manuel Martín, ha valorado esta operación como "un golpe muy importante" para la entidad, y ha querido agradecer a Barclays "el exquisito trato" recibido durante las negociaciones, que "han tardado meses en fraguarse porque han sido muy complejas".

 

   "Son cosas que surgen, vimos la posibilidad y hemos tardado meses, pero tenemos mucho orgullo de haberlo cerrado", ha dicho Martín en rueda de prensa, asegurando que la caja puede hacer frente a una operación de este tipo "porque tiene un balance muy saneado y 1.300 millones de liquidez".

 

   Ha explicado que el hecho de hacerse con la gestión de estas 14 oficinas se debe a que "son las que han cuadrado" de acuerdo con el ámbito geográfico en el que trabaja la Caja Rural.

 

   En palabras del director general, esta operación "incrementará el volumen de negocio y la calidad del servicio". Martín ha aseverado además que "es una buena noticia para el sector regional", ya que desde que se inició la crisis "no ha habida muchas" operaciones de este tipo.