Cada vez más vallisoletanos utilizan la autovía de Pinares para sus desplazamientos a Madrid

Autovía que une Valladolid con Segovia.

El tráfico en la vía Valladolid-Segovia se ha incrementado en un 20% desde su puesta en funcionamiento hace cuatro años.

Cada vez más vallisoletanos utilizan la autovía de Pinares A-601 (Valladolid-Segovia), principalmente como alternativa para sus desplazamientos a Madrid. El tráfico de esta vía se ha incrementado un 20 por ciento desde su apertura hace cuatro años hasta 2012, en el denominado tramor sur (Segovia-Cuéllar). La media diaria de vehículos en el primer año fue de 5.493, aumentando hasta los 6.900 en 2011. Sin embargo, las cifras reflejan un moderado descenso de la circulación de vehículos en esta carretera el año pasado, con una reducción del 4,6 por ciento (6.584), una circunstancia que se repite en la mayoría de la carreteras de la red nacional y autonómica, debido al momento actual de crisis económica.

 


Según una información de El Adelantado de Segovia, únicamente en el mes de enero de 2012 se sumó un mayor número de vehículos (5.975) en comparación a 2011 (5.896). El resto de los meses se produjo un descenso por los efectos de la crisis, que probablemente se mantenga durante este ejercicio. En estos cuatro años desde la puesta en marcha de esta vía, los meses de julio, agosto y septiembre son los que registran una mayor afluencia de vehículos, superando los 7.000 todos los días. Esta circunstancia se repite también en todas las carreteras españolas, al ser la época veraniega en la que más desplazamientos ne coche se producen, por las vacaciones estivales.

 

ANTIGUO CORREDOR

 

El trazado de la autovía discurre por el antiguo corredor de la CL-601 y se ha aprovechado al máximo la anterior infraestructura. Este aprovechamiento se ha traducido fundamentalmente en la conversión de la vieja carretera en una de las dos calzadas de la autovía, en aquellos tramos donde el trazado existente cumplía los requisitos técnicos. Sólo ha sido necesario construir dos calzadas de manera completa en los tramos correspondientes a las nuevas variantes (Portillo, Pinarejos y Roda de Eresma).

 

El nuevo corredor hacia Madrid ofrece, además, una salida a la comarca industrial de Íscar y Pedrajas de San Esteban hacia una vía de alta capacidad, al situar la villa iscariense a unos veinte kilómetros de la autovía por el enlace de La Zamorana, pasada la localidad de Sanchonuño. Esta conexión mejorará con la conversión en autovía del tramo de la carretera que une Medina del Campo con Cuéllar, previsto por la Junta.

 

La accesibilidad de esta autovía ha quedado garantizada mediante los 26 enlaces diseñados. Asimismo, los accesos a instalaciones, servicios y resto de propiedades públicas o privadas también quedan garantizados mediante una red de caminos paralelos de 128,2 y 21,6 kilómetros de vías de servicio. Las travesías quedan sustituidas por las correspondientes variantes de población, de modo que el tráfico no interfiere en las vías urbanas, informa dicho periódico.

 

En total, contempla 71 pasos, de los cuales, 47 son sobre la nueva infraestructura y 24 por debajo. Dentro de las estructuras y como elementos singulares hay que citar los tres pasos sobre los cauces correspondientes a los ríos Cega y Pirón y al arroyo de Roda, en la provincia de Segovia.

 

En todo momento se ha procurado que la nueva vía de gran capacidad se traduzca en un desarrollo sostenido y compatible con el medio ambiente. Así, en los anteproyectos redactados se han incluido los correspondientes estudios de impacto ambiental incluyendo las medidas correctoras encaminadas a integrar la autovía en el medio natural.

 

La apuesta de la Junta de Castilla y León por esta vía de comunicación y el esfuerzo realizado pretenden obtener como resultado una mejor vertebración y accesibilidad del territorio, reduciendo los tiempos de recorrido y mejorando tanto los tráficos de paso como los desplazamientos internos. Además, esta autovía entre Valladolid y Segovia potencia los intercambios comerciales, culturales y turísticos y favorece la expansión y desarrollo de los municipios del entorno y, por tanto, de toda la comunidad.