Cabezón pide otro puente en el día que los peatones ya pueden transitar por el medieval

La secretaria general de Fomento, Carmen Ruiz, estima que unos tres meses se peuda abrir al tráfico rodado el puente de Cabezón de Pisuerga.

La secretaria general de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, Carmen Ruiz, ha asegurado este miércoles que se prevé que en 13 semanas -unos tres meses- se pueda abrir al tráfico rodado el puente de Cabezón de Pisuerga, donde se llevan a cabo las obras de restauración después de que el pasado mes de junio se derrumbara uno de los muros de contención.

  

Ruiz ha visitado este miércoles el puente medieval sobre el río Pisuerga acompañada por el delegado territorial de la Junta en Valladolid, Pablo Trillo, y el alcalde de la localidad, Arturo Fernández, en la jornada en la que se ha reabierto el viaducto al tránsito de peatones tras corroborar que se cumplen las condiciones de seguridad.

  

El plazo de ejecución de estas obras, que comenzaron el pasado 23 de julio, un mes después de los desprendimientos, estaba previsto en 18 semanas y la secretaria general ha matizado que se prevé que se pueda abrir al tráfico de la carretera VA-113 a las 13 semanas -unos tres meses- con el compromiso de mantener la misma geometría y aspecto que el muro original.

  

Según Ruiz, las obras han comenzado "con muy buen ritmo" y tras los diversos estudios de seguridad, la Junta ha decidido abrir el paso para los peatones con el fin de dar solución a la comunicación entre las dos partes del municipio que llevan separadas por el río desde hace mes y medio.

  

Así, en menos de dos semanas desde el inicio de las obras de reconstrucción de la margen izquierda y tras los estudios precisos realizados por los técnicos de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, junto con la empresa encargada de la reconstrucción, se ha habilitado el paso para los peatones en el puente de la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga.

  

Esta actuación, han subrayado fuentes de la Junta, "pone de manifiesto el compromiso" de la Junta de Castilla y León con la solución de la problemática "más acuciante", como consideran a la comunicación entre las dos partes de la localidad separadas por el río Pisuerga.

  

Durante las últimas semanas, los técnicos de la Consejería estudiaron el porqué del comportamiento de los movimientos transversales producidos en el muro, lo que llevó al derrumbe, en la madrugada del pasado 24 de junio, de una parte de unos 50 metros de longitud del citado muro.

  

La obra se adjudicó por el procedimiento de emergencia para su urgente reparación a la empresa Keller Cimentaciones por un importe de 898.147,15 euros.

 

CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO PUENTE

  

El alcalde del municipio, Arturo Fernández, ha mostrado su satisfacción con la "solución" que supone esta apertura para los ciudadanos de Cabezón, que pueden transitar ya por una de las aceras del puente y que recorrerán la zona de la margen izquierda por uno de las márgenes de la calzada, que está separado por un vallado de la zona en la que se ejecutan los trabajos de reconstrucción.

  

Fernández ha añadido que, pese a la ejecución de estas obras, el equipo de Gobierno de Cabezón de Pisuerga "peleará" para que este puente medieval quede como de uso únicamente peatonal y se lleve a cabo un proyecto para construir otro nuevo para el tráfico rodado. A este respecto, la secretaria general de Fomento ha apuntado que la Junta es "sensible" a las propuestas, pero ha matizado que tendrá que llevar a cabo un estudio sobre esa posibilidad.

  

Los técnicos han detallado que tras la apertura al tránsito de los peatones, se lleva a cabo la ejecución de un muro de hormigón armado con tres filas de anclajes definitivos y cimentación micropilotada. La primera fase consiste en el estabilizado del talud y el desescombro, y a su vez, se realizará una cortina de mircropilotes anclada para proteger el trasdós del primer arco del puente y una estabilización mediante la técnica 'soil nailing' del talud.

  

La construcción del muro se realizará por fases hasta cada nivel de anclaje, antes de subir el resto del muro. A su vez, se plantea un refuerzo en la cimentación del muro que ha quedado en pie.

  

Finalmente, el muro de hormigón armado se reviste con piedra para conseguir un aspecto estético similar al resto del puente, mientras que previamente, se ha consolidado el estribo del primer arco del puente con el fin de asegurar su estabilidad durante la ejecución del muro de contención.

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