Bruselas limitará las ayudas para frenar la "proliferación" de aeropuertos regionales no rentables

Las subvenciones para cubrir pérdidas deberán desaparecer en un plazo máximo de 10 años

La Comisión Europea ha propuesto este miércoles limitar las ayudas públicas al sector de la aviación con el objetivo de frenar la "proliferación" de aeropuertos regionales no rentables. El vicepresidente y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, quiere que las subvenciones operativas para cubrir pérdidas desaparezcan por completo en un plazo máximo de 10 años.

 

"Nuestro objetivo es garantizar que el dinero de los contribuyentes se gaste bien y vaya donde es realmente necesario", ha explicado Almunia. "En el caso de España, y en otros países, es conocida la existencia de infraestructuras aeroportuarias subutilizadas o simplemente no utilizadas, utilizadas escasos días al año. A esas infraestructuras se les aplicarán las directrices", ha anunciado.

 

Las nuevas directrices sobre ayudas públicas al sector de la aviación se someten a partir de hoy a un periodo de consultas públicas para recibir las opiniones de todos los interesados y se aprobarán definitivamente a principios de 2014.


Las ayudas públicas para inversión en infraestructuras aeroportuarias sólo estarán autorizadas si existe una auténtica necesidad de transporte y si las subvenciones son necesarias para garantizar la accesibilidad a una región. Además, las nuevas reglas fijan topes máximos de ayuda dependiendo de la talla del aeropuerto. Para los de más de cinco millones de pasajeros al año no se permitirán ayudas porque Bruselas cree que pueden encontrarse fuentes de financiación privada.

 

El Ejecutivo comunitario sostiene que el desarrollo de aeropuertos regionales "es importante para el crecimiento económico y la cohesión territorial". Al mismo tiempo, considera que "debe evitarse una proliferación de aeropuertos regionales que conduzca a la creación de infraestructuras aeroportuarias" que no se usen o que no se usen de forma eficaz.

 

Por lo que se refiere a las ayudas públicas a aeropuertos ya construidos para financiar sus pérdidas, Bruselas pide su eliminación gradual en un plazo de 10 años. El objetivo es que los operadores puedan ajustarse a la nueva situación de mercado, aumentando tasas, introduciendo medidas de racionalización o atrayendo a nuevas aerolíneas. "Al final del periodo de transición, todos los aeropuertos deberían en principio ser capaces de cubrir sus costes operativos", afirma el Ejecutivo comunitario.

 

NUEVAS REGLAS

 

Finalmente, las nuevas reglas limitarán también la capacidad de los Gobiernos de dar ayudas públicas a las aerolíneas que abran nuevas rutas. Estas subvenciones sólo serán posibles en adelante en los aeropuertos con menos de tres millones de pasajeros, cubrirán como máximo el 50% de los costes y se concederán de forma no discriminatoria. La compañía deberán presentar un plan de negocios que demuestre que la nueva ruta será rentable en un plazo de 24 meses.

 

La Comisión Europea mantiene abiertas en la actualidad alrededor de 60 investigaciones sobre posibles ayudas públicas en el sector de la aviación, muchos de los cuales afectan a la compañía irlandesa de bajo coste Ryanair.