Brillante estreno con victoria del Real Valladolid en la Copa ante el Sporting (1-3)

Una acción del partido disputado en El Molinón.

Goleada blanquivioleta en su estreno en la Copa del Rey con una buena actuación de jugadores menos habituales en la Liga. 

Sporting de Gijón 1: Alberto; Lora, Luis Fernández, Julio, Isma; Rachid, Mandi; Muñiz (Serrano, min. 61), Pablo Pérez (Jony, min. 61), Bustos; y Castro (Guerrero, min. 72)

 

Real Valladolid 3: Javi Varas; Carmona, Chus Herrero, Samuel, Mojica; Timor, Sastre; Alfaro, Jorge Hernández (Valiente, min. 63), Omar (Óscar Díaz, min. 72); y Roger (Óscar, min. 78).
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (C.T. Vasco). Amonestó al local Mandi y a los visitantes Mojica, Sastre y Carmona.

 


Goles: 0-1, min. 22: Timor, de disparo desde fuera del área. 0-2, min. 58: Pase de Roger que deja solo a Alfaro ante Alberto, al que supera con un disparo cruzado. 1-2, min. 64: Jony, de disparo cruzado con la zurda. 1-3, min. 73: Falta directa que ejecuta Óscar Díaz, el balón tropieza en la espalda de Alfaro, en la barrera, y le cae a Roger, que prolonga al segundo palo donde Samuel, en dos tiempos, marca con la derecha.


Incidencias: Partido correspondiente a la segunda eliminatoria de la Copa del Rey disputado en el Estadio El Molinón ante 9.200 espectadores.

Prueba superada. En todos los sentidos. En primer lugar, el Real Valladolid estará el día 22 de septiembre en el bombo de la tercera ronda de la Copa del Rey tras apear este miércoles en El Molinón al Sporting de Gijón (1-3). Y, en segundo lugar, porque el partido sirvió para que los jugadores con menos minutos en la Liga llamaran a la puerta de Rubi. La plantilla puede ser corta, pero los que están, son. Y si es corta, en el Promesas también hay jugadores que pueden echar una mano, como esta noche lo hicieron Carmona y Jorge Hernández, titulares y sin desentonar ni un ápice con el resto de sus compañeros.

 

Además, como individualmente los jugadores respondieron, el resultado como equipo fue notable, con fases de buen fútbol y otras en la que quizá no jugó también, pero en las que mostró oficio y saber estar para conseguir el objetivo de la victoria con holgura.

 

El Real Valladolid salió con personalidad a El Molinón y dominó el partido durante su primera fase, hasta que Timor acertó a batir a Alberto con un disparo “marca de la casa”: zurdazo duro y ajustado a un palo.

 

Con el 0-1, el Sporting reaccionó y buscó el empate, que podía haber encontrado si De Burgos Bengoetxea hubiera señalado penalti  en una acción de Chus Herrero, que cortó un centro con el brazo en el minuto 36. Los asturianos reclamaron penalti, pero la jugada ofreció las suficientes dudas (¿mano dentro o fuera del área?) como para que ni el linier ni el colegiado señalaran la pena máxima.

 

La segunda mitad también tuvo buenos momentos del Pucela. Llegó el 0-2, en una magnífica jugada con una perfecta definición de Alfaro en su debut con la camiseta vallisoletana, y ese tanto dio paso a otra oleada de ataque de los locales. Justo cuando el Real Valladolid se disponía a comenzar una nueva prueba con una defensa de tres centrales (Valiente salió por Jorge Hernández), el Sporting aprovechó un momento de desajuste y duda en una zaga que brilló a una altura sobresaliente para marcar el 1-2.

 

Pese a meterse en el partido, el Pucela no solo no se vino abajo, sino que tuvo fe en volver a marcar y tuvo también la dosis de fortuna que se necesita para hacerlo tras una jugada en la que le favoreció un rechace en el área gijonesa a la salida de una falta. Samuel castigó al Sporting con el tercer tanto y el partido se acabó.