Bodegas Emilio Moro apuesta por innovar en los procesos de vinificación para posicionarse en el mercado

Bodegas de Emilio Moro. TRIBUNA

El objetivo de la bodega con esta apuesta por la innovación es aportar complejidad y singularidad a sus vinos recuperando la esencia del 'terroir' del que proceden.

Bodegas Emilio Moro ha firmado un acuerdo de colaboración con el departamento de microbiología III y el centro de espectrometría de masas de la Universidad Complutense de Madrid para la investigación y desarrollo de levaduras autóctonas.

 

El objetivo de la bodega con esta apuesta por la innovación es aportar complejidad y singularidad a sus vinos recuperando la esencia del 'terroir' del que proceden y posicionarse mejor en el mercado.

 

La empresa española ha apostado por una importante inversión en ideas e innovación aplicadas tanto a la elaboración del vino, a través de la firma de acuerdos de I+D+i con universidades para la mejora de técnica de los procesos, como a su manera de presentarlo y servirlo al punto de venta.

 

"Buscamos la singularidad y la personalidad de la tierra. Buscamos la esencia de nuestro 'terroir' para hacer hincapié en la singularidad porque hay que tener personalidad para hacerse con un lugar en el mercado. Cuanta más identidad y más personalidad tenga un vino, más fácil será venderlos", ha confesado José Moro, presidente y propietario de la bodega.

 

Bodegas Emilio Moro sustenta su filosofía productiva en tres valores fundamentales: el respeto a los principios de la vinicultura tradicional, la responsabilidad social corporativa y la apuesta por la máxima innovación.

 

Si hace unos meses se comprometía con instituciones científicas y tecnológicas en la integración de nuevas tecnologías para una gestión inteligente del viñedo, ahora ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad Complutense de Madrid para el desarrollo de levaduras autóctonas aisladas y previamente seleccionadas.

 

La compañía trabaja en el desarrollo de levaduras autóctonas, extraídas de sus propias viñas, con el objetivo de reforzar la identidad y autenticidad de sus seis referencias.

 

La investigación está siendo dirigida por el departamento técnico de la bodega, en colaboración con el Departamento de Microbiología III, de la Facultad de Biología, y el Centro de Espectrometría de Masas, de la Facultad de Ciencias Químicas, ambas de la Universidad Complutense de Madrid.

 

Bodegas Emilio Moro y Bodegas Cepa 21, adscritas a la DO Ribera del Duero, elevaron su facturación en 2013 un 14% y un 18%. El crecimiento global en el conjunto de la bodeguera, que está situada en la localidad vallisoletana de Pesquera de Duero, es del 16%, que se ha repartido entre la venta nacional y la exportación de sus vinos.