Blesa, con semblante serio y aspecto nervioso durante las siete horas de espera hasta conocer la decisión judicial

 Miguel Blesa

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa ha permanecido con semblante serio y aspecto preocupado durante las siete horas en que ha permanecido en dependencias judiciales hasta que ha recibido el auto por el que se decreta su ingreso en prisión provisional eludible bajo una fianza de 2,5 millones de euros.

El que fuera máximo responsable de la caja ha sido citado a las 13.40 horas de este jueves para declarar por la compra del City National Bank de Florida por parte de Caja Madrid emprendida en abril de 2008. Su comparecencia ha comenzado con retraso y se ha prolongado por espacio de casi tres horas.


Tras ella, Blesa ha aguardado en los pasillos de los Juzgados de Plaza de Castilla acompañado por su abogado y el resto de letrados personados en la causa que investiga el juez Elpidio José Silva sobre esta operación y sobre un crédito de 26,6 millones de euros concedido a Gerardo Díaz Ferrán cuando era consejero de la entidad.

Blesa, con fecha reservada para contraer matrimonio en breve, ha recibido múltiples llamadas de familiares y amigos interesándose por su situación tras conocer la noticia de su ingreso en prisión provisional.

Durante las siete horas de espera, el expresidente de la caja madrileña ha permanecido sentado en los bancos de madera situados en el pasillo donde se encuentra el Juzgado de Silva. Además, visiblemente nervioso ha dado continuos paseos ante la puerta del mismo, del que no se ha separado en las siete horas de espera, ni siquiera para ir a comer.

Pasadas las 20.00 horas de la tarde, Blesa ha accedido al interior del Juzgado para que le fuera notificado el auto de ingreso en prisión provisional. A su salida, les esperaban dos agentes de la Guardia Civil con la orden de trasladarle a la prisión de Soto del Real, donde pasará la noche.