Blázquez: "Quiero responder con entrega y fidelidad las tareas que se me han confiado"

Ricardo Blázquez, en la catedral de Valladolid. TRIBUNA

El recién creado cardenal, además de presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, ha insistido en que ante todo "se debe" a la labor de su ciudad.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha afirmado este sábado, desde la Catedral, que responderá con "entrega y fidelidad" las tareas que le han encomendado tras su reciente designación como cardenal.

 

"Quiero responder con entrega y fidelidad las tareas que se me han confiado y que yo no he buscado", ha reconocido el purpurado durante la homilía mientras repasaba las diferentes tareas y cargos que ostenta en la actualidad, los cuales espera que no perjudiquen su labor en el Diócesis vallisoletana.

 

Así, Blázquez, ha recordado que le confiaron el misterio episcopal de Valladolid, ser Arzobispo. "Ante todo me debo a vosotros", ha asegurado a las numerosas personas que han participado en el rito, para posteriormente, mencionar la elección de los obispos para presidir la Conferencia Episcopal Española, y ahora, cardenal de la Iglesia de Roma por designación del Papa Francisco.

 

El pasado día 4 de enero Blázquez, y otros 19 obispos, recibieron una misiva desde el Pontificado en la que se le informaba de su designación como cardenal. En ella, el sumo Pontífice le hizo llegar su saludo y la seguridad de su oración, además de una petición a Dios de acompañamiento en este nuevo servicio.

 

En ese momento, según el nuevo cardenal, se sucedieron "numerosos sentimientos" en él. Primero, de sorpresa, por el hecho de incluirle en la lista de nuevos prelados, a continuación, de gratitud "profunda" a Jorge Mario Bergoglio por el gesto, hecho que ha querido poner de manifiesto con la ceremonia.

 

Asimismo, este "gesto de confianza" ha suscitado en él una disponibilidad "incondicional" de colaboración particular para cualquier encomienda del Papa, al tiempo que ha reconocido haber pedido a Dios "que su fuerza" se realice en su "debilidad". "Deseo cumplir la nueva misión con lealtad, sacrificio y generosidad", ha agregado.

 

Blázquez, tras agradecer las "numerosas" muestras de afecto y felicitación recibidas por su nombramientos y reconocer que ha experimentado "de forma palpable y cordial" la "cercanía y acompañamiento" de la ciudadanía, ha asegurado que la designación de Cardenal es motivo de "orgullo" y una paso más hacia los vallisoletanos. "Este acontecimiento ha estrechado nuestra relación", ha significado.

 

SERVICIO DE VOCACIÓN

 

Sin embargo, el presidente de la CEE ha puntualizado que el cardenalato lleva consigo la dificultad de mantener la humildad, que "no es fácil", pues es un premio, como culmen de una carrera, pero con implicaciones pues es una "vocación a servir y a testificar la resurrección del Señor hasta la sangre si fuera necesario".

 

En este sentido ha recordado la homilía pronunciada por el Papa Francisco ante los nuevos cardenales. En ella, el Sumo Pontífice recordó que la "lógica de Jesús" se basa en el miedo a perder a los salvados y el deseo de salvar a los perdidos; o lo que es lo mismo "marginar y reintegrar".

 

Por otra parte, el Ricardo Blázquez se ha referido el periodo de Cuaresma, que comenzó el pasado miércoles, para apuntar que las lecturas pronunciadas hasta la fecha "recuerdan un mensaje que está en el corazón del Evangelio: "la misericordia del Señor revela los sentimientos del padre en presencia de la debilidad y de los pecados".

 

Y es que, según ha puntualizado durante la ceremonia de acción de gracias por el nombramiento, la misericordia "acrecienta" la dignidad de las personas cuando se entregan y se hacen partícipes de los demás, al tiempo que ha indicado que "creer en Dios viene bien a la persona".

 

Finalmente, ha recordado al grupo de 21 coptos asesinados en Egipto hace unos días, "por el único motivo de ser cristianos". Por ello, ha pedido el don de la paz para cuantos están inmersos en "torbellinos" de violencia y de muerte. "¡Que la sabiduría de los alto nos haga a todos constructores de la Paz!", ha concluido.