Blázquez asegura que hay motivos para la esperanza y que la Iglesia es una casa con las puertas abiertas

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha realizado su primera intervención tras su elección.

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez ha querido lanzar, en su primera intervención tras su elección, un mensaje de esperanza y también ha subrayado que la Iglesia es una casa con las puertas abiertas, especialmente para aquellos que sufren algún tipo de indigencia.

 

"Que sepan todos que la Iglesia es una casa con puertas abiertas y que, especialmente estas puertas están abiertas siempre que sentimos la indigencia", ha dicho tras advertir poco antes de que "hay motivos para la esperanza", aunque en muchos momentos los hombres se "vean abrumados por las dificultades y las vicisitudes", tanto desde el mensaje cristiano fundamental, como desde el entorno y en la Iglesia.

 

Tras agradecer su elección a los obispo y también el servicio a su antecesor, Antonio María Rouco Varela, ha asegurado que acepta este puesto desde la fe cristiana, el ministerio apostólico y el servicio a todos los hombres y mujeres de la sociedad.

 

Del mismo modo, ha asegurado que en la elección del presidente de la CEE no hay candidatos ni programas. "No tengo programa, sí deseamos y querremos reflexionar para la Asamblea Plenaria sobre las prioridades apostólicas evangelizadoras y cercanas a los más necesitados --ha señalado--.  Entre todos los diseñaremos para entre todos recorrerlo".

 

El arzobispo de Valladolid también ha hecho referencia a la amabilidad, cercanía y comunión con el Papa Francisco y, preguntado sobre si su estilo se acercará más al de Rouco Varela o al del Papa Francisco, ha adelantado que no pretende imitar a nadie.

 

El nuevo presidente no ha manifestado su postura sobre temas concretos como el aborto o la unidad de España, pero ha señalado que lo fundamental de la visión de la Iglesia es "transmitir la fe desde su generación a la que va llegando, a los adultos y a los que se están despidiendo, con insistencia en evangelizar en este tiempo porque "desde la evangelización derivan luces para la vida en sociedad, para el respeto de la vida en todo su trayecto, no solo en comienzo y el final", sino también en situaciones como los niños de la calle o los abusos a niños soldado.