Bilbao despide a Azkuna en una multitudinario funeral presidido por los Príncipes

Imagen del funeral de Iñaki Azkuna

Bilbao ha despedido este lunes a su alcalde, Iñaki Azkuna, en un multitudinario funeral celebrado en la Catedral de Santiago, que ha estado presidido por los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, junto al lehendakari, Iñigo Urkullu.

El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha elogiado su vocación de servicio al "bien común" y su "entrega" a los habitantes de Bilbao. También ha recordado que, desde la cama, Iñaki Azkuna le indicó, señalando una fotografía de Jesucristo: 'Ése salió a buscarme, me encontró y me llamó. Y, desde entonces, ni él me ha dejado a mí, ni yo a él'", ha recordado

 

El funeral se ha iniciado a las doce del mediodía en la Catedral de Santiago y ha estado celebrado por el obispo de Bilbao, Mario Iceta, con el dean de la Catedral Luis Alberto Loyo como maestro de ceremonias. También ha habido alrededor de una veintena de concelebrantes. Minutos antes de arrancar la ceremonia religiosa se ha podido escuchar música de Verdi, Brahms o Benito Lertxundi que el propio Iñaki Azkuna había seleccionado para "suavizar la espera".

 

Tras completarse el aforo dentro de la catedral reservado a los ciudadanos de Bilbao que han querido despedir a su alcalde, han comenzado a llegar representantes institucionales, de la política, y del ámbito empresarial y social, mientras en los alrededores de la catedral se han congregado cientos de personas, que han permanecido bajo la lluvia durante todo el funeral.

 

Durante su homilía, el obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha elogiado  la "vocación de servicio al bien común" de Azkuna y su "entrega" a los habitantes de la capital vizcaína y ha apostado por "traer la memoria de Jesús" para hacer frente al "dolor y la pena" que produce la muerte de "nuestro querido alcalde".

 

Iceta ha llamado a la "solidaridad", especialmente "en las dificultades y en las periferias existenciales". "De ahí nace la vocación de servicio al bien común que Iñaki quiso plasmar en su servicio entregado durante largos años en diversas administraciones públicas y en los últimos años a los habitantes de Bilbao como nuestro alcalde", ha añadido.

 

Tras afirmar que "la memoria de Jesucristo no es un ejercicio intelectualista", sino, "ante todo, una experiencia que transforma el corazón y la vida", y que "pone en camino", ha aludido al día en que se despidió del regidor.

 

"Él mismo me relató el inicio de esta memoria que ha modelado la profundidad de su ser. Señalando una fotografía de un hermoso Cristo crucificado que tenía ante su cama, me dijo: 'Ese salió a buscarme, me encontró y me llamó. Y, desde entonces, ni él me ha dejado a mí, ni yo a Él'", ha recordado.

 

Según Iceta, "los dolores y angustias propios de la muerte corporal son sosegados y pacificados porque se abren a una entrega confiada en los brazos de Dios que nos ama y nos espera con ternura y misericordia".

 

A su juicio, esa sensación se ha percibido "en la paz, serenidad y esperanza" con las que el alcalde de Bilbao "ha vivido los últimos compases de su peregrinación en esta tierra".

 

PERSONALIDADES 

 

Entre los primeros en llegar a la catedral, cuyos alrededores estaban abarrotados de gente, se encontraban el compositor Joaquín Achúcarro, el pintor Jesús Mari Lazkano, judarores del Bilbao Basket como Alex Mumbru, el presidente del Athletic de Bilbao, Josu Urrutia, el ganadero Victoriono Martín, que no ha podido contener las lágrimas al hablar con los medios de comunicación, y el exjugador del Athletic Joseba Etxeberria. Después, han acudido el rector de la UPU/EHU, Iñaki Goirizelaia, acompañado del vicerrector, Carmelo Garitaonaindia. Todos ellos han sido recibidos por el concejal de Obras y Servicios, José Luis Salas, y el director del Gabinete de Alcaldía, Andoni Aldekoa.

 

Posteriormente, han llegado los diputados forales de Bizkaia, seguidos del portavoz parlamentario del PSE-EE, José Antonio Pastor, junto a Rodolfo Ares, Idoia, Mendia, Mikel Torres e Isabel Celaá. El exviceconsejero de Interior Juan Mari Atutxa ha llegado acompañado del exvicelehendakari Jon Azua, a quienes ha seguido el portavoz municipal del PSE de Bilbao, Alfonso Gil, y los concejales de Bildu, junto al alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre.

 

También ha acudido al sepelio la presidenta del Parlamento vasco, Bakartxo Tejeria, y, en representación del PNV han asistido el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, la del BBB, Itxaso Atutxa, el del GBB, Joseba Egibar, y el del ABB, Xabier Agirre, junto a todos los miembros de las respectivas ejecutivas.

 

Entre los representantes del PP, ha asistido la presidenta del partido, Arantza Quiroga, el diputado general de Álava, Javier de Andrés, además de la portavoz en Bilbao, Cristina Ruiz. También ha acudido al sepelio el portavoz de UPyD en el País Vasco, Gorka Maneiro, y el delegado del Gobierno central, Carlos Urquijo.

 

Del ámbito empresarial han acudido entre otros, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, el de Confebask, Miguel Ángel Lujua, y también representantes del Colegio Médico de Bizkaia, de la Cámara de Comercio de Bilbao, el director del Hospital de Basurto y del Museo de Bellas Artes, entre otros muchos. El presidente del TSJPV, Juan Luis Ibarra, ha asistido junto al magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska.

 

Tras los concejales del equipo de Gobierno del PNV en Bilbao, han llegado todos los consejeros del Gobierno vasco. El diputado general de Bilbao, José Luis Bilbao, y la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Madariaga.

 

Los exlehendakari Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza, Juan José Ibarretxe y Patxi López han llegado juntos y, tras ellos, unos minutos antes de las doce del mediodía, los últimos en entrar han sido los príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, acompañados del lehendakari, Iñigo Urkullu, y su mujer, Lucía Arieta-Araunabeña, junto a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, y el que será nombrado alcalde hasta el final de legislatura, Ibon Areso.

 

RECIBIMIENTO 

 

Previamente, el lehendakari ha recibido al príncipe de Asturias y Doña Letizia a su llegada al Teatro Arriaga de Bilbao, habilitado por el Ayuntamiento para recibir a las autoridades y, posteriormente, dirigirse a la catedral de Santiago.

 

Entre los últimos en acceder al lugar han estado la familia de Iñaki Azkuna que ha ocupado el primer banco del templo. Poco después han llegado los príncipes de Asturias, el lehendakari, Iñigo Urkullu, y su mujer, así como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, que han saludado a la familia de Azkuna afectuosamente a su llegada y han ocupando asimismo la primera fila.

 

En las alas laterales del templo se han situado por su parte representantes empresariales y políticos tanto del País Vasco, como del resto del Estado.

 

La ceremonia religiosa, que se ha prolongado durante 60 minutos y que ha estado presidida por la makilla del alcalde y la medalla de San Andrés, ha arrancado con el 'réquiem' de Puccini y ha puesto el punto final con el canto Begoñako Andra Mari.

 

También se ha incluido la actuación del coro de Bilbao y el coro de la Catedral, además de una soprano Olga Revuelta, cuya voz gustaba mucho al alcalde y que ha interpretado 'Lascia chio pianga', de G.F. Handel. La música ha tenido un protagonismo relevante durante toda la ceremonia, en la que se han escuchado piezas de Mozart, Iparagirre y Bach.

 

Las coronas y flores se han colocado en el exterior de la Catedral, por petición del alcalde, y, en el momento en que se ha iniciado el funeral se han ido trasladando a las escalinatas del Ayuntamiento, ya que, al estar en Pascua, no pueden ubicarse en el interior de la iglesia.