Bieber, acusado de agredir a un conductor y con riesgo de ser deportado de EEUU

Justin Bieber

Una petición al Gobierno de Estados Unidos para deportar a la estrella de pop canadiense Justin Bieber tras su arresto la semana pasada conducir ebrio superó el miércoles las 100.000 firmas necesarias para exigir una respuesta de la Casa Blanca. Además ahora ha sido acusado de agredir a un conductor. 

Hasta el momento, la petición ha recogido unas 118.000 firmas desde que fue presentada por el usuario "J.A. from Detroit" en la página web de la Casa Blanca el pasado 23 de enero, el mismo día en que Bieber fue detenido en una carrera clandestina en una calle residencial en Miami Beach con un Lamborghini alquilado.

Sin embargo, es poco probable que Bieber, de 19 años, sea deportado, ya que la ley federal indica que un visado puede ser revocado o denegado por un arresto debido a un crimen violento con una condena de prisión de un año o más.

Tras su arresto, Bieber señaló que había tomado medicamentos con receta, fumado marihuana y consumido alcohol. Si es condenado, el cantante podría enfrentarse a seis meses de cárcel, aunque expertos dicen que recibiría una sentencia más leve por tratarse de su primera ofensa.

Un portavoz de Bieber declinó hacer comentarios sobre la petición y tampoco dijo qué tipo de visado tiene el músico para vivir en Estados Unidos. Bieber tendría una visa reservada para artistas.
 

LE ACUSAN DE AGREDIR A UN CONDUCTOR DE LIMUSINA

 

El cantante ha sido acusado este miércoles por la Policía de Canadá de agredir a un conductor de limusina en Toronto --hace un mes-- y deberá declarar ante un tribunal de esta ciudad el próximo 10 de marzo.

 

El artista ha viajado este miércoles a Toronto para entregarse a la Policía. A su llegada a la comisaría se ha producido un gran revuelo debido a la presencia de multitud de fotógrafos, fans y curiosos, que habían acudido al lugar para ver de cerca a Bieber.

 

Según ha informado a la cadena estadounidense CNN una fuente cercana al artista, una decena de agentes de la Policía de Toronto tuvieron que empujar a la gente para conseguir que el joven pudiera acceder a la comisaría.