Bertín Osborne y Fabiola Martínez continúan su lucha incansable al frente de su fundación

Bertín Osborne buscando nuevo destino

Fabiola Martínez y Bertín Osborne son unos luchadores incansables al frente de la fundación que lleva el nombre del cantante, para ayuda a niños con lesiones cerebrales y otras enfermedades neurológicas, creada tras el nacimiento de su hijo Kike.

Fabiola Martínez y Bertín Osborne son unos luchadores incansables al frente de la fundación que lleva el nombre del cantante, para ayuda a niños con lesiones cerebrales y otras enfermedades neurológicas, creada tras el nacimiento de su hijo Kike.


En colaboración con la Fundación Caser, la Fundación Bertín Osborne y en representación de ella, el propio matrimonio, ha participado en la III Jornada para Familiares de Niños con Discapacidad, celebrada en Barcelona este pasado día 31 de enero.

El objetivo de estas jornadas era formar y motivar a familiares de niños con lesión cerebral y con discapacidad para que sean capaces de afrontar el día a día y se les oriente para que impulsen el desarrollo de su hijo desde una perspectiva positiva y beneficiosa para toda la familia.

Los pasados 26 de septiembre y 15 de noviembre tuvieron lugar la primera y segunda conferencia del ciclo. Estas jornadas se enmarcan dentro del Ciclo de Conferencias Fundación Caser y forman parte de las diversas acciones de sensibilización que impulsa la Fundación.

Fabiola Martínez y Bertín Osborne estuvieron al pie del cañón con la fundación que lleva el nombre del artista, para contar de primera mano su experiencia con su hijo Kike, y junto a ella y arropada en todo momento no podía faltar su marido, el cantante Bertín Osborne. Ellos dos se encontraron de manera imprevista con todo este tema a través de su hijo Kike y parece que su aprendizaje y toda su experiencia son fundamentales para que los demás puedan aprender y a las familias les sea muy llevadero todo.

Fabiola explicó además como el hecho de tener un hijo con discapacidad ha unido más a la pareja en su caso: "Bertín y yo nos redescubrimos, Kike sacó lo mejor de cada uno y luego vino la segunda fase, la unión, cómo tiramos para delante, mi rol era que es lo que tenemos que hacer y el de Bertín animar, decir no pada nada, estamos juntos, no estás sola, las riendas siempre las cogen las madres".