Benítez vuelve a casa maduro y reputado

Rafa Benítez

Rafa Benítez (Madrid, 16 de abril de 1960) afrontará uno de los exámenes más duros de su carrera como entrenador cuando se ponga al frente del Real Madrid en busca de complacer la exigencia continua que proclama su presidente, Florentino Pérez, un reto que no asusta a un técnico que ha demostrado su capacidad para ganar.

20 años después, el madrileño vuelve a la casa donde empezó a dar sus primeros pasos como futbolista y como entrenador mucho más maduro y con la reputación que le da el hecho de haberse creado un nombre en el exterior, principalmente en el Liverpool inglés al que devolvió la gloria continental, y avalado, como sus dos últimos predecesores, José Mourinho y Carlo Ancelotti, de ganar allí a donde ha ido.

Benítez, un entrenador que se rige por el rigor táctico y por preparar concienzudamente los partidos, algo que le puede venir de su gusto por los juegos de estrategia como el ajedrez o el 'Stratego', se encontrará un vestuario, no dividido como se encontró el de Reggiolo, pero sí algo disgustado por la marcha de un técnico que se encargó de devolver la paz y la alegría y aún con asuntos por resolver como la portería. Sin embargo, durante su carrera, nunca se ha escondido y ha mostrado personalidad.

De momento, su primer gran desafío será el de convencer a una parte de la afición que no está del todo convencida con su elección como relevo de Ancelotti, experiencia que vivió en un grado máximo en su paso por el Chelsea, cuyos hinchas no le perdonaban su pasado 'red'. Después, el de lidiar con el máximo mandatario blanco, aunque en eso ya está 'curtido' por trabajar con Roman Abramovich o Aurelio de Laurentiis, dirigentes igualmente muy exigentes. Por último, ganar títulos, el obsesivo mensaje, principalmente la Liga de Campeones.

Y a todo ello le tendrá que añadir un estilo atractivo y que cuaje en el Santiago Bernabéu, donde no se 'perdona' otra cosa que no sea un fútbol de ataque. El madrileño siempre ha sido tildado por sus detractores como defensivo y tendrá que adecuarse a una plantilla en la que, a la espera de refuerzos, está marcada por la influencia de la 'BBC'.

Lo que no faltará en la preparación de este concienzudo estudioso del juego será el aspecto físico, uno de los talones de Aquiles del equipo en los años con Ancelotti. No en vano, Benítez es Licenciado en Educación Física por el INEF.

12 TÍTULOS EN SU CARRERA COMO ENTRENADOR

Conocedor de la 'casa blanca' y de su cantera, Benítez, que fue ayudante de Vicente del Bosque en la campaña 1993-1994 tras el cese de Benito Floro, decidió buscar fortuna al año siguiente en solitario, pero sus dos primeras experiencias en el Valladolid y Osasuna no fueron positivas y se saldaron con sendas destituciones.

Los primeros bocetos de su habilidad para armar equipos lo consiguió en el Extremadura, al que logró ascender a la Primera División, lo que repitió con el Tenerife años después y le supuso el trampolín para su primer gran equipo, el Valencia.

Y en el conjunto 'che' demostró todas sus dotes, ganando dos títulos de Liga en 2001-2002 y en 2003-2004, año este en el que también conquistó la Copa de la UEFA y pese a la presencia del Real Madrid de los 'Galácticos'. El equipo valencianista era un férreo bloqueo y en los dos años que fue campeón fue el menos goleado del campeonato, toda una seña de identidad.

Entonces decidió ponerse un nuevo examen, brillar en el extranjero y en un club de prestigio como el Liverpool, al que 'españolizó' en sus filas y juego. No logró ganar ninguna 'Premier', pero sí hizo que la afición 'red' volviese a saborear la Copa de Europa, con aquella recordada final en Estambul de 2005 donde igualó un 3-0 al Milan para batirle en los penaltis. Dos años después, no tuvo tanta suerte y perdió la segunda final continental ante los 'rossoneri'.

El entrenador madrileño, que también ganó la Supercopa de Europa en 2005 y la FA Cup y la Community Shield en 2006, dejó huella en Anfield donde se le sigue considerando un ídolo y donde se la ha pedido continuamente su vuelta, aunque a la 'Premier' volvió a finales de 2012 para hacerse cargo del Chelsea, donde pese a no contar con el apoyo de Stamford Bridge ganó la Europa League.

El conjunto 'blue' fue el final de casi dos años sabáticos tras su paso de cinco meses por la Serie A al frente del Inter de Milán, que cogió tras la conquista del triplete realizada por José Mourinho, uno de sus más acérrimos 'enemigos', pero al que dejó tras ganar el Mundial de Clubes.

Finalmente, el Nápoles fue el último equipo que entrenó antes de recalar en el Real Madrid. Con los napolitanos, su estilo fue más ofensivo por las características de sus jugadores de ataque, lo que demuestra su capacidad para adaptarse a lo que tiene, y conquistó los dos últimos de sus 12 trofeos como técnico: una Copa de Italia y una Supercopa.