Bélgica quiere ser la nueva España

La selección belga vuelve a un Mundial doce años después de su última participación, en Corea del Sur y Japón 2003, y lo hace con la intención de ser protagonista, ya que cuenta con una generación de futbolistas que aúnan talento y juventud.

 

FICHA TÉCNICA

Participaciones: Doce (1930, 1934, 1938, 1954, 1970, 1982, 1986, 1990, 1994, 1998, 2002 y 2014).

Mejor resultado: Cuarta (1986).

Cómo se clasificó: Primera del grupo A de la zona europea.

Calendario:

17/06: 18.00 Belo Horizonte Bélgica - Argelia.

22/06: 18.00 Río de Janeiro Bélgica - Rusia.

26/06: 22.00 Sao Paulo Bélgica - Corea del Sur.

Llega Bélgica a Brasil con un equipo que recuerda a la situación de España en el Mundial de Alemania 2006: muchos y grandes jugadores, con el único inconveniente de la juventud. Una generación, la dirigida por Marc Wilmots, que tendrá en el país sudamericano su primera oportunidad de brillar; pero en la que no recaerá la presión de los resultados debido a su inexperiencia.

Aunque sí que deberían los belgas pasar la primera fase sin excesivos problemas, por equipo y por la solidez que mostraron en la fase de clasificación, aunque en una cita así los despistes se pueden pagar caro. En el Grupo H del Mundial de Brasil, los 'Diablos Rojos' están encuadrados junto a Rusia, Argelia y Corea del Sur y si bien se presume igualdad, Bélgica es superior sobre el papel a sus rivales y todo lo que sea caer eliminada en el grupo sería un fracaso.

En cambio, llegar más allá será otra historia -se cruzan con el grupo de Alemania y Portugal-- y repetir su mejor puesto, cuartos en México'86 con otro buen equipo que se cruzó en el camino de España, pero la experiencia brasileña les puede servir de cara al futuro. Y es que Bélgica es una selección muy joven, sobre todo en sus piezas claves. La columna vertebral de la selección europea tiene a hombres como Thibaut Courtois (22 años), Axel Witsel (25 años), Eden Hazard (23 años) o Romelu Lukaku (20 años). Algo más experimentados son Vicent Kompany (28 años) o Marouane Fellaini (26) y el veterano del equipo, único titular con más de 30 años, Daniel Van Buyten, que llegará a Brasil con 36 primaveras en su DNI.

Lo cierto es que, fechas de nacimiento aparte, los 'diablos rojos' dominaron con autoridad el grupo A de la zona europea en la fase de clasificación para Brasil. El cuadro centroeuropeo quedó primero en un grupo en el que habitaban Croacia, Serbia, la siempre correosa Escocia y la Gales de Gareth Bale, y lo hizo desplegando un juego atractivo que hizo que los focos del fútbol europeo miraran a Bruselas con asiduidad.

Tácticamente, Bélgica ya se ha habituado a jugar en una formación 4-2-3-1. Con Courtois dueño de la portería belga, en defensa son fijos el atlético Toby Alderweireld, Van Buyten, Kompany y Wertonghen. En el centro del campo Axel Witsel es indiscutible. A su lado, Wilmots ha utilizado en este tiempo a Defour, Fellaini y Dembelé.

Mientras que, en ataque, el abanico de posibilidades que tiene el técnico de Bruselas es ilimitado. En principio, en Brasil debería jugar con una línea de tres formada por Hazard, Fellaini y De Bruyne, por detrás de Romelu Lukaku, que asumirá el rol del gol en ausencia del lesionado Christian Benteke. No acaba ahí el arsenal belga, pues la plantilla la completan estarán gente de sobrada calidad como Kevin Mirallas, Radja Nainggolan o Dries Mertens, además del joven Januzaj, que acabó por elegir Bélgica como la selección que quiere representar.

'EL MAGO' HAZARD Y EL SOBRIO COURTOIS

Pero, a pesar de la cantidad y calidad de frente de ataque belga, muchas de las opciones de que Bélgica destaque en Brasil dependerán de Eden Hazard. A sus 23 años, el futbolista del Chelsea llegará a la máxima cita futbolística mundial después de hacer un año en el que ha cogido galones en el cuadro londinense. Su irrupción, junto a la del brasileño Oscar, provocó que se quedara sin sitio un campeón del Mundo como Juan Mata.

El jugador nacido en La Louvière está llamado a ser una de las grandes estrellas del Mundial. Partiendo desde el extremo izquierdo del ataque, Hazard abarca gran parte del juego belga. Juega bien con las dos piernas, tiene visión de juego y además mucho gol. En un equipo con todos los recursos imaginables en ataque, aporta la magia, y el incremento de nivel que hace de Bélgica una selección potencialmente, para próximas citas, campeona.

'El mago', como es apodado Hazard, debutó muy joven con los 'Diablos Rojos', antes incluso de cumplir los 18 años y, desde entonces se fue haciendo poco a poco con un puesto de titular indiscutible para los seleccionadores que ha tenido el cuadro belga desde su debut -cinco en total-.

Pero si arriba es clave Hazard, atrás, sin duda, emerge la figura de Thibaut Courtois, considerado en la actualidad uno de los mejores porteros del mundo y que ha confirmado todas las expectativas en sus campañas en el Atlético de Madrid.

El portero 'colchonero' no ha dejado de crecer desde que llegó a la ribera del Manzanares, donde se ha convertido en pieza clave para que los de Diego Pablo Simeone hayan estado compitiendo con los mejores y hayan v vuelto los títulos. El de Bree, ágil pese a su estatura y que domina todos los aspectos del juego e intimida a los rivales con su envergadura, quiere alargar en su primer gran cita internacional con su selección su extraordinario momento.

WILMOTS, EL MESÍAS VALÓN

Todo lo que promete Bélgica por juego, juventud y resultados es, en gran parte, gracias a Marc Wilmots. El seleccionador belga (Dongelberg, 1969), llegó a su actual cargo en el mes de mayo del 2012.

Por aquel entonces Bélgica estaba en fase de depresión. Fuera de la Eurocopa de aquel año y del Mundial de dos años antes, el cuadro belga había tenido hasta cuatro entrenadores diferentes desde el año 2009. Esa inestabilidad la rompió Wilmots y labró lo que es Bélgica hoy en día.

Un equipo que quiere ser la nueva España y que mimbres y talento tiene para ello, aunque ahora les queda ver si tienen la paciencia para permitirse fallar como falló España en Alemania 2006 y, en el caso, de que se les presente su oportunidad, ver si son capaces de ganar en las citas que separan a los grandes equipos de los buenos.

 

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