Belén esteban, como una niña pequeña junto a Andrea, vive su Verano Azul

La colaboradora televisiva vive con ilusión su primer verano enamorada de Miguel Marcos.

Belén Esteban se divierte como una niña durante sus vacaciones en Benidorm junto a su hija Andrea. Sin duda esta localidad a orillas del Mediterráneo es la preferida por la princesa del pueblo año tras año para disfrutar de su merecido descanso.

  

La colaboradora televisiva vive con ilusión su primer verano enamorada de Miguel Marcos. Acompañada por su hija Andrea, recarga pilas en su adorado Benidorm para volver a la televisión en septiembre.

  

Su relación con el conductor de ambulancias que ha conseguido devolverle la ilusión, marcha viento en popa. Hasta el punto de que la copresentadora de Sálvame ha decidido que ha llegado el momento de que su chico se vaya a vivir con ella a su casa de Paracuellos del Jarama. Sin duda, un paso muy importante.

  

La pareja se conoció cuando la colaboradora sufrió una sobredosis de insulina y tuvo que ser atendida por personal sanitario. Miguel, sanitario de ambulancia, acudió a su domicilio para asistirla, no sólo salvándole la vida, sino también curando su corazón. Un flechazo en toda regla que ahora se confirma con su llegada al domicilio.

 

  

Eso sí, durante unos días la casa estará deshabitada ya que la ex de Jesulín se ha marchado de vacaciones a Benidorm. Después de una época muy convulsa, Belén ha recuperado la alegría, se le nota cuando está en directo en la televisión, pero también en su día a día. Así lo demuestra también durante el merecido descanso del que disfruta en la playa.

  

La princesa del pueblo se dejó ver divirtiéndose como una niña mientras jugaba en la piscina con Andrea. Madre e hija lo pasaron en grande en el agua. Sin duda uno de los momentos en los que más vimos reír a la copresentadora fue en el que se cayó de la colchoneta hinchable sobre la que iba tumbada.

 

MADRE E HIJA LO PASARON EN GRANDE JUGANDO EN EL AGUA

  

Lejos queda aquella chica extremadamente delgada, demacrada y nerviosa. Ahora Belén luce sus curvas sin complejos, y una amplia y tranquila sonrisa. Así lo hizo enfundada en un pequeño bikini azul que resaltaba su bronceado.