Beitia muestra sus credenciales y Kevin López se queda fuera de la final de 800

El inicio de los Mundiales de Atletismo en Pista Cubierta ha estado marcado un comienzo discreto para la delegación nacional, ya que la única noticia positiva fue el pase a la final de salto de altura de Ruth Beitia.

La cántabra demostró que es un valor seguro y apenas tuvo problemas para meterse en la pelea por las medallas, después de una calificación muy solvente donde superó a la primera los listones en 1,84, 1,88, 1,92 y 1,95 para reforzar sus aspiraciones a medalla.

"Ha ido todo muy bien y mis sensaciones han sido magníficas. Mañana pelearé por las medallas, las rivales son todas las que están en la final", señaló Beitia tras la calificación en declaraciones recogidas por la RFEA.

La actual bronce mundialista al aire libre, que en los Campeonatos de España saltó los 2,00 metros, fue la única que logró el billete a la final sin fallos, algo de lo que no pudieron presumir otras favoritas como la líder del año, la joven rusa Maria Kuchina, que pasó los 1,92 a la segunda.

En cambio, la croata Blanka Vlasic, en su vuelta a una gran cita internacional, demostró estar lejos de su mejor nivel y sufrió para estar entre las mejores después de fallar su tres intentos sobre 1,95, pasando entre las repescadas, aunque dada su calidad, será igualmente una rival a tener en cuenta.

Beitia se queda como la principal opción de medalla en Sopot, sobre todo después de la eliminación en las series del mediofondista Kevin López, que no pudo acceder a la final de los 800 metros, una prueba que demostró su dureza.

Sólo el primero de cada una de las tres series pasaba directamente a la final y al andaluz le tocó en la suya el gran favorito, el etíope Mohammed Aman, oro en Moscú el verano pasado. El español arriesgó y salió muy fuerte, pero se quedó algo encerrado cuando se vio superado por el africano y acabó tercero con un tiempo de 1:47.34 que, tras la consiguiente espera, resultó insuficiente para el actual subcampeón continental en 'indoor'.

Además, el capitán de la selección española, Borja Vivas, rozó el pase a la final del lanzamiento de peso, viéndose superado por el último tiro del último lanzador de su grupo de calificación. El malagueño realizó una mejor marca de 20,06 metros en su segundo intento y tuvo el billete cerca hasta que se lo arrebató el Aleksandr Lesnoi, que envió el peso hasta los 20,26 metros para quitarle el sueño al andaluz.

Tampoco se metieron en sus respectivas finales Mark Ujakpor, decimoctavo en los 400 metros con un tiempo de 47.16, ni Adel Mechaal, undécimo mejor crono (3:41.27) en los 1.500 metros.