Baskonia saca el billete a Berlín

Darius Adams en el triunfo ante el Panathinaikos

Adams y James dan un recital en el OAKA y solventan por la vía rápida.

 

FICHA TÉCNICA.


PANATHINAIKOS: Calathes (6), Williams (11), Jankovic (10), Gist (11) y Raduljica (13) --cinco inicial--; Diamantidis (8), Haynes (-), Fotsis (8), Feldeine (-), Hunter (2), Kuzmic (6) y Pavlovic (-).

LABORAL KUTXA: Adams (24), Blazic (4), Bertans (13), Tillie (-) y Planinic (8) --cinco inicial--; Bourousis (9), James (20) y Corbacho (6).

ÁRBITROS: Lamonica (ITA), Belosevic (SRB) y Latisevs (LET). Sin eliminados.

PARCIALES: 17-20, 20-22, 18-14, 20-28.

PABELLÓN: OAKA. 18.200 espectadores.

El Laboral Kutxa Baskonia volverá a la 'Final Four' de la Euroliga ocho años después de su última presencia tras haber derrotado al Panathianikos griego (75-84) en el tercer partido de cuartos de final, una eliminatoria resuelta por la vía rápida y que evidenció al gran nivel de los vitorianos, una de las sensaciones de la temporada.

El equipo de Velimir Perasovic, el primero de los españoles en certificar su billete a cuartos, será también el primero en liderar el viaje hasta la capital germana. Con un juego de muchos quilates, el conjunto vasco no se amilanó por el ambiente del siempre temido OAKA y se merendó al PAO en un final pletórico desde el perímetro.

Hasta cuatro triples consecutivos (Dos de Adams y dos de Corbacho) metieron la directa para el Laboral Kutxa, que aumentó su renta hasta la decena de puntos. Para colmo, Mike James metió todo lo que llegó a sus manos. Un momento clave para los españoles, que no cejaron en su empeño y acabaron consiguiendo el premio.

Y eso que el partido no había comenzado de la mejor manera. Los parciales del primer cuarto (8-2) daban la mano a un Panathiakos que --sin embargo-- perdió capacidad de reacción con el paso de los minutos, incluso en el adiós de Diamantidis, toda una leyenda del balón naranja que se despidió este martes de la máxima competición continental.

El veteranísimo de los griegos apretó el marcador cada vez que los suyos estaban en apuros. Como buen perro viejo supo sostener al PAO y ahondar en las pocas dudas de Baskonia, que sólo estaba pagando caro su desafortunada actuación en el rebote ofensivo. Al descano (37-42), ya con ventaja, la renta en esta faceta era casi el cuádruple para los de Sasha Djordjevic (11-3).

Así fue la hoja de ruta de los pupilos de Perasovic, que se enconmedaron al gran acierto de James (20 puntos) y Adams (24) para seguir manteniendo el dominio en el electrónico y para creer en la victoria. El objetivo era resolver cuanto antes y no tener que regresar al OAKA. Una meta que alcanzaron, seguramente, antes de lo que hubieran imaginado al comienzo de temporada.

Un parcial de 0-12, con cuatro triples consecutivos, el buen hacer de Bourousis y la actitud reboteadora de Planinic terminaron de matar a los locales, que aprovecharon los minutos finales para rendir merecido homenaje a Diamantidis. Baskonia vuelve a la élite europea y vuelve por derecho propio. Un derecho ganado a pulso.