Bartomeu, el presidente interino del triplete votado año y medio después

Josep Maria Bartomeu.

Josep Maria Bartomeu i Floreta, que seguirá como presidente del FC Barcelona, ha ganado las elecciones portando como armas propias el triplete conseguido la temporada pasada por el primer equipo, con Luis Enrique y con el tridente formado por Messi, Suárez y Neymar, así como por la gestión económica y su defensa férrea del 'Espai Barça'.

Nacido en Barcelona el 6 de febrero de 1963, ahora será presidente electo, el sexto de la entidad blaugrana en toda su historia elegido en unas elecciones, y máximo cargo dentro de la entidad con plena legitimidad tras un año y medio de espera y después de adelantar las elecciones un año, pues su primera intención era acabar el mandato de Sandro Rosell en 2016.

Y es que Bartomeu, hombre de confianza de Rosell y encargado de supervisar los aspectos deportivos del primer equipo de fútbol en el mandato de su amigo, le cogió el relevo como presidente, el 40º de la historia, cuando en enero de 2014 el expresidente dimitió en medio de la explosión del 'caso Neymar', el mismo que les tiene ahora imputados a ambos.

Hombre de pocas palabras, Bartomeu tenía más importancia de puertas hacia dentro en la toma de decisiones que no de cara a la prensa, cuando siempre relegaba en el director deportivo, un Andoni Zubizarreta al que despidió en una de sus acciones más relevantes en el año y medio que ha ejercido de presidente tras la renuncia de Rosell. Eso sí, con el tiempo se ha ido mostrando más en la prensa, y de forma más cómoda, aunque sin quitarse la etiqueta de mal orador de encima.

No obstante, el ser vicepresidente primero le hizo ser escogido con unanimidad, en su momento, para coger el timón y evitar la deriva de la entidad. Otra de sus intervenciones más recordadas fue cuando aseguró que Éric Abidal, por aquel entonces jugador del club blaugrana y de baja debido a un cáncer, que le obligó a ser sometido a un trasplante de hígado, tenía la renovación asegurada. No fue así y dejó el Barça, al que intentó volver de la mano de Joan Laporta en estos comicios como secretario técnico.

Bartomeu ya formó parte de la directiva del FC Barcelona de 2003 a 2005, como responsable de la sección de baloncesto. A principios de junio de 2005 dimitió junto a Sandro Rosell y Jordi Moix por discrepancias con el entonces presidente, Joan Laporta, y regresó de la mano de Rosell al club cuando su candidatura fue la ganadora en las elecciones del 13 de junio de 2010.

Sin querer cambiar el rumbo encauzado por Rosell, sí quiso mostrar que tenía personalidad de presidente en toma de decisiones como la de Zubizarreta o, por otro lado, quitando protagonismo a quien era secretario y portavoz de su Junta Directiva, Toni Freixa, dando pie a que se presentara a la presidencia como alternativa a su mandato.

Un periodo de gobierno en el que ha destacado por reducir la deuda económica del club, en incrementar los ingresos hasta los 608 millones de euros y en conseguir, con la convocatoria de elecciones en enero de 2015, un cambio en la entidad a todos los niveles. Además, la parte deportiva le ha acompañado al conseguir el equipo el triplete, el segundo de la historia tras el logrado en 2009 con Guardiola como entrenador y Laporta como presidente.

Ahora quiere llevar a cabo el 'Espai Barça', un ambicioso proyecto de 600 millones de euros de presupuesto con el que remodelará por completo el Camp Nou, dándole un apellido comercial para sufragar parte de la obra, hará un nuevo Palau Blaugrana que ya era promesa de Rosell en 2010 y acabará de dar brillo a la Ciutat Esportiva, con el objetivo de seguir con la "excelencia deportiva" y de llevar al club a los 1.000 millones de euros de ingresos.