Barguil estrena su palmarés con una victoria de prestigio

El ciclista francés Warren Barguil, del Argos-Shimano, se impuso en la decimotercera etapa de la Vuelta, disputada este viernes entre las localidad tarraconense de Valls y la barcelonesa de Castelldefels sobre 169 kilómetros, mientras que el italiano Vincenzo Nibali sigue como líder.

El joven ganador, de 22 años y vencedor del Tour de Porvenir hace cuatro años, fue el más listo de la fuga del día, y sorprendió a todos sus rivales, algunos de ellos con más experiencia, para hacerse con un triunfo de prestigio, el primero como profesional, y ante rivales de calidad.


Fue una nueva jornada de transición en la ronda española, con los favoritos guardando fuerzas de cara a afrontar tres etapas de mucha dureza. Ni siquiera la presencia de un puerto de primera categoría antes de afrontar el tramo final ni el empinado final en la meta de Castelldefels, alteró la tranquilidad que reinó todo el día.

De este modo, el recorrido se prestaba a premiar a los 'aventureros' a la caza de un botín preciado. Sin embargo, la escapada que sería la gran protagonista de una soleada jornada no se formó hasta casi la mitad del recorrido, después de varios y numerosos intentos.

Así, la que funcionó definitivamente fue la formada, además de por Barguil, por Michele Scarponi (Lampre), Rinaldo Nocentini (AG2R), Egoi Martínez (Euskaltel-Euskadi), Xabier Zandio (Sky), Ivan Santaromita (BMC), Jerome Coppel (Cofidis), Beñat Intxausti (Movistar Team), Bauke Mollema (Belkin) y Amets Txurruka (Caja Rural-Seguros RGA), que fueron los que sobrevivieron a la inicialmente compuesta por el doble de ciclistas pasados los 70 primeros kilómetros.

De todos, los nombres de Intxausti, Scarponi y Mollema se presentaban como los más peligrosos, e incluso el italiano lo intentó en solitario, pero tras superar el Rat Penat prefirió esperar a sus compañeros, con los que consiguió entrar en las calles de Castelldefels con ventaja suficiente para jugarse entre ellos el triunfo.

Ahí, empezaron los ataques entre ellos y el nerviosismo, traducido en la caída de Intxausti, sin consecuencias pero que le dejó sin opciones. Coppe, Martínez y Scarponi probaron fortuna sin suerte y cuando se atisbaba el duro último kilómetro, Barguil atacó con fuerza para llevarse el premio, por delante de unos frustrados Nocentini y Mollema.

Mañana sábado se disputará la primera de las duras etapas pirenaicas de la ronda que comenzará en Bagà y terminará en el inédito puerto de la Collada de la Gallina, de primera categoría y con pendiente media del 8 por ciento y máxima del 15. También se subirá el Port de Envalira de categoría especial en la mitad del recorrido de 155,7 kilómetros.