Aznar dice que en Cataluña aplicaría la ley que penaba con cárcel convocar un referéndum ilegal

Dice que no es "jefe de la oposición" interna en el PP pero admite que la sucesión de un "liderazgo fuerte" siempre es difícil.

El expresidente José María Aznar ha afirmado que si él estuviese al frente del Gobierno actuaría en Cataluña aplicando la ley "con todas sus consecuencias", concretamente la que él aprobó para penar con cinco años de cárcel la convocatoria de un referéndum ilegal, pero que fue derogada por el Ejecutivo socialista y "no ha sido restablecida" por el actual.


En una entrevista en Onda Cero recogida por Europa Press, Aznar ha defendido que, frente a quienes le culpan de haber incentivado el independentismo, "ahora se demuestra" que su Gobierno tenía razón en defender "una política nacional muy vigorosa y muy fuerte" para evitar lo que ahora se vive en Cataluña.

"Poner cotos a los que quieren desbordar la legalidad, romper el país, es muy importante, y ahora se demuestra que algunos teníamos alguna razón por defender algunas posiciones entonces", ha dicho.

Además, ha comentado la sentencia sobre el hundimiento del petrolero 'Prestige' en noviembre de 2002 subrayando que "ha quedado al descubierto la gigantesca operación de manipulación" de la oposición, que a su juicio había entrado en un "todo vale" para derribar al Gobierno.

"Nosotros no hundimos el barco y la sentencia es muy esclarecedora", ha manifestado. Aznar ha reconocido que "tal vez al principio hubiera cierta tardanza en reaccionar" al accidente, pero que luego "se hicieron las cosas razonablemente bien", entre otros por el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Por otro lado, ha asegurado que no está en sus planes volver a ser candidato a nada --"yo no me propongo como candidato a nada"-- y ha negado que sea el "jefe de la oposición" interna en el seno del PP.

No obstante, ha reconocido que las operaciones de sucesión de liderazgos "son complicadas", sobre todo si son "liderazgos fuertes" porque es difícil encontrar un equilibrio "para que quien se va haga aportaciones positivas y quien llega pueda expresar su personalidad".

Aznar se ha expresado así preguntado por la difícil convivencia del expresidente Bill Clinton y su vicepresidente y aspirante a sucederle Al Gore en la campaña electoral de 2000, y si veía similitudes con la campaña española de 2004. "La política es similar en casi todas partes y en todas partes pueden cocer habas", ha dicho.

 

 

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