Ayuntamiento y Fundación, estupefactos con el órdago de Hansen para que avalen la deuda del C.B. Valladolid

El propietario y los patronos del club recuerdan que el presidente entró con un proyecto en el que pretendía desprenderse de la dependencia del Ayuntamiento y ahora recurre a un ultimátum para continuar.

La información publicada ayer por Tribuna Valladolid desató una tormenta de reacciones en el entorno del Club Baloncesto Valladolid y las redes sociales. Mike Hansen lanzó ayer un órdago al Ayuntamiento como propietario del club, y a la Fundación Baloncesto Valladolid, poseedor de la mayoría de las acciones del mismo. En resumen, quiere que le gestionen la deuda de 2,5 millones de euros como condición indispensable para seguir. Y quiere que el Ayuntamiento tutele esa operación. Si no es así, está dispuesto a dar un paso a un lado y dejar la presidencia.

 

En una entrevista concedida a la Radio Valladolid (SER), Hansen fue tajante y su postura dejó estupefactos. aunque no sorprendidos porque no es la primera vez que se lo escuchan, tanto a los responsables municipales como a los patronos que dirigen la Fundación. "El club está abandonado, maltratado y con unos cimientos de barro", dijo a los dos meses de entrar en la presidencia. "Mike Hansen no va estar aquí en septiembre si no hay una solución a la deuda que se ha creado. Esa deuda nos está comiendo día a día. Es imposible hacer nada. Hemos ido por nuestra cuenta a una entidad especialista en avalar a empresas con problemas y nos han dicho que no, que no hay por donde cogerlo. Para huir hacia adelante que no cuenten con mi equipo ni con Mike Hansen", comentó para darse de plazo hasta el viernes y emplazando a una reunión que, según dijo, una persona de su confianza mantendrá este miércoles con el alcalde para exponerle las gestiones que han venido realizando desde su entrada en el club.

 

Hansen volvió a mirar hacia atrás para hablar de la mala gestión que ha tenido el club en los últimos años e incluso habló de futuro en relación al diseño de la campaña de abonados y de la camiseta del equipo "que dará que hablar". Añadió que su puesto y el de Javier Baró suponen una amortización de 200.000 euros al presupuesto pero volvió a señalar que una solución a la gestión de la deuda es esencial no solo para su continuidad, sino para la viabilidad del club. 

 

Colocar esta solución en manos del Ayuntamiento provocó ayer una cascada de reacciones internas basadas en el cansancio de llevar escuchando este mensaje amenazante "prácticamente desde que entró Hansen en la presidencia". Ayuntamiento y patronos no salían de su asombro y recalcaban una cuestión prioritaria. "El Ayuntamiento no avalará esa deuda. Es algo que está claro", comentaron diversas fuentes consultadas por este periódico que no se asustan ante la posibilidad de una dimisión. "Hansen dijo cuando entró que había que ir desvinculando al club del Ayuntamiento y ahora quiere que el Ayuntamiento le quite el problema de la deuda".

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