Austria, el imperio del orden al mando de Alaba

David Alaba

La selección de Austria, por primera vez por méritos propios en la fase final de una Eurocopa después de estrenarse hace ocho años como anfitriona, quiere refrendar el éxito de haberse mantenido invicta en la clasificación para la cita de Francia.

 

FICHA TÉCNICA

-Participaciones en Eurocopas: Dos (2008 y 2016).

-Títulos: Ninguno.

-Mejor resultado: Primera fase (2008).

-Palmarés: --.

-Cómo se clasificó: Primera del Grupo G.
 

El combinado austríaco, presente en siete Mundiales, no había podido, sin embargo, clasificarse para un torneo continental sobre el campo. Sólo en 2008, el año del triunfo de España, pudo jugar la Eurocopa por su condición de anfitrión, aunque no fue capaz de superar la primera fase tras cosechar un empate y dos derrotas en un grupo en el que se clasificaron Croacia y Alemania.

El torneo organizado conjuntamente con Suiza supuso la primera fase final para el país tras el Mundial de Francia 1998, en la que cayó en la fase de grupos. Será precisamente en tierras galas donde dispongan de una nueva oportunidad con la garantía de contar con un bloque rejuvenecido.

Al mando del combinado de Marcel Koller, estará el polivalente jugador del Bayern de Múnich David Alaba, que conformará un dinámico doble pivote junto a Julian Baumgartlinger (Mainz 05) en un equipo conformado por hombres curtidos principalmente en la Bundesliga y la Premier. Otras veces, el astro del conjunto bávaro cede el puesto a Martin Harnik (Sttugart) para jugar algo más adelantado en el incuestionable 4-2-3-1.

No es el único jugador destacado de una selección que también cuenta con gente válida arriba como Marko Arnautovic (Stoke City) y Marc Janko (Basilea), o con una de las sensaciones de la temporada en la Liga inglesa y campeón con el Leicester, el lateral izquierdo Christian Fuchs, líder de la defensa y con buen toque a balón parado.

Con todo, Austria es un equipo lleno de automatismos poco frecuentes en una selección. Orden y equilibrio caracterizan un grupo que a pesar de su vocación ofensiva -22 goles en la fase de clasificación, los más anotadores de su grupo- no descuida la faceta defensiva -sólo 5 tantos encajados-.

Así se evidenció en su camino a la Europa, donde su destino se cruzó con el de Rusia, Suecia, Montenegro, Liechtenstein y Moldavia en el Grupo G. Cedió un empate en su primer partido ante Suecia en el Ernst Happel de Viena, pero desde ese momento no dejó de ganar.

El resto de sus nueve encuentros los contó por victorias, siendo uno de los cuatro equipos, junto a Inglaterra, Rumanía e Italia, que no sufrió ninguna derrota en esta fase de clasificación. En su segundo choque ante los suecos, en Solna y a falta de dos jornadas, certificaron su presencia en Francia (1-4) con dos goles de Harnik, uno de Alaba y otro de Janko. El ariete del Basilea fue además uno de los máximos anotadores de la clasificación, con siete tantos.

Tras el éxito, Koller no pone límites y en el horizonte, Rusia 2018. "No sabemos dónde terminará todo esto. Hace unos meses dije que era importante confirmar este buen rendimiento. Nuestro objetivo debe ser alcanzar la constancia y desplegar un fútbol de alto nivel con regularidad", indicó. El tiempo lo dirá.

DAVID ALABA, EL LATERAL QUE GUARDIOLA RECONVIRTIÓ

Con sólo 23 años, a David Alaba (Viena, 1992) le ha correspondido ejercer el papel de líder de la mejor Austria de las últimas décadas. Su polivalencia le permite adelantar su posición cuando viste la camiseta de su selección, dejando atrás el lateral izquierdo habitual que ostentó sin oposición en el Bayern de Múnich de Pep Guardiola y que le descubrió Louis Van Gaal.

Desde que debutó en 2009 con 17 años en la absoluta, Alaba, de raíces filipinas y nigerianas, ha ganado protagonismo y liderazgo jugando de mediocentro, e incluso se ha animado en ataque, como así lo atestiguan los once tantos que acumula en sus 41 internacionalidades.

El vienés es uno de los jugadores más codiciados de Europa y una Liga de Campeones, un Mundial de Clubes o cinco Bundesligas, todos ellos con el conjunto bávaro, adornan su palmarés. Entre sus virtudes, gran golpeo, pases seguros, buena lectura de juego, técnica y facilitad para desbaratarse de la presión. Con el balón en sus pies, Alaba avasalla; sin él, corrige y defiende.

MARCEL KOLLER, DISCIPLINA SUIZA

Cuando el suizo Marcel Koller (Zúrich, 1960) tomó el mando de la selección austriaca, allá por 2011, esta ocupaba el puesto número 70 del ranking FIFA. ahora es décima, la mejor clasificación de su historia. Una de las evidencias más palpables de la influencia y la transformación que el preparador helvético ha llevado a cabo en el combinado.

Antes de regir los destinos de Austria -19 victorias, siete empates y nueve derrotas- dirigió a FC Wil, Sankt Gallen y Grasshoppers Zurich, todos ellos en Suiza, y a Colonia y Bochum, en Alemania.

Fue recibido con escepticismo en el momento de su nombramiento en noviembre de 2011, un mes después de que el cuadro entonces dirigido por Dietmar Constantini confirmarse que no estaría en la Eurocopa de Ucrania y Polonia, pero ha sido capaz de hacer superar hasta la rivalidad entre Austria y Suiza.

En este tiempo, Koller ha dotado a la selección de carácter, con un once que tipo que ha variado poco a lo largo del tiempo. Estrafalario y espontáneo, se plantó en la sala de prensa tras la clasificación del equipo para Francia ataviado con una boina y comiéndose una baguette. Quizás, en 2017, comparezca junto a una matrioska.