Audi inventa unos amortiguadores que ahorran combustible y aumentan el confort

La compañía alemana desarrolla unos amortiguadores rotativos electromecánicos que permiten ahorrar carburante, reducir las emisiones de CO2 y mejorar considerablemente el confort de marcha.

La recuperación de energía que suelen desperdiciar los coches, va a ser una de las claves más importantes para la movilidad del futuro. Por este motivo, los fabricantes de automóviles cada vez están invirtiendo más en tecnología para hacer coches más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

 

La última innovación en este campo viene de la mano de Audi, que ha diseñado unos unos amortiguadores rotativos electromecánicos sustituyen a los amortiguadores hidráulicos telescópicos utilizados hoy día. Esta nueva y avanzada suspensión, permite absorber la energía que se pierde en forma de calor cuando el coche pasa por encima de un bache, una irregularidad o, simplemente, una curva.

 

Para aprovechar toda esta energía que los coches suelen desperdiciar, este curioso sistema equipa un brazo que absorbe el movimiento de la rueda. Este brazo transmite la fuerza a través de un grupo de engranajes a un motor eléctrico, que la convierte en electricidad. La capacidad de recuperación es, en promedio, de entre 100 y 150 vatios en los ensayos realizados en carreteras alemanas –desde 3 vatios en autopistas bien pavimentadas, hasta los 613 vatios en una carretera secundaria bacheada– lo que en circunstancias de uso normal corresponde a un ahorro de CO2 de hasta tres gramos por kilómetro.

 

Además de sus ventajas en términos de eficiencia, este sistema funciona como una suspensión con control activo, ya que se adapta a las irregularidades de la superficie de rodadura y al estilo de conducción. Otra ventaja del nuevo sistema de amortiguación es su geometría. Los motores eléctricos dispuestos horizontalmente en la zona del eje trasero sustituyen a los amortiguadores telescópicos verticales, lo que permite un espacio adicional en el maletero.