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Atraca un supermercado en Zaratán pero dice al juez que estaba dormido tras salir de fiesta

Imagen del supermercado de Zaratán, donde se produjo el atraco.

Se defiende diciendo que la noche anterior estuvo de "fiesta" y al día siguiente, cuando se produjo el atraco, dormía porque estaba bebido.

El acusado de atracar a punta de pistola un 'súper' de Zaratán (Valladolid), un vecino de esta misma localidad con iniciales J.A.P.P, de 41 años, ha negado los hechos y ha argumentado que la noche anterior a los hechos estuvo de "fiesta" por la noche y desde horas antes del robo dormía en casa, dado que se encontraba bebido.

 

J.A.P.P, que se ha sentado en el banquillo de los acusados en la vista que se ha celebrado este viernes en el Juzgado de lo Penal número 4 de Valladolid, ha negado los hechos, que se produjeron el pasado día 24 de marzo en el supermercado 'La Ronda' de Zaratán, donde el autor se hizo con un botín de 908 euros, y por los que el fiscal le pide seis años de cárcel y la indemnización al comercio con la cantidad que se sustrajo.

 

El acusado ha negado los hechos y ha afirmado que no fue el autor de los mismos, que la noche anterior al atraco salió "de fiesta" por bares de Laguna de Duero y por la mañana en Zaratán. Posteriormente ha explicado que, en torno a las 11.30 horas, se durmió en el sofá de su vivienda a dormir con su perro porque estaba bebido, han informado a Europa Press fuentes jurídicas.

 

A lo largo de la vista han declarado las personas que se encontraban en el establecimiento durante el atraco y sólo ha sido reconocido "al cien por cien" por la hija de la propietaria, mientras que otra mujer familiar de ésta y un hombre que se encaró con él y le golpeó con un espray de nata -lo que le hizo perder el arma al autor- no le reconocen como el individuo que perpetró los hechos. Otro testigo que se encontraba fuera del súper y al que el atracador lanzó a la cara la media con la que cubría su rostro tampoco le ha reconocido al cien por cien.

 

Por su parte, algunos testigos han situado al acusado, junto a otras dos personas, en bares de la localidad por la mañana, lo que coincide con la versión de J.A.P.P.

 

El juicio se ha suspendido a falta de los testimonios de dos guardias civiles que se encuentran de vacaciones y se reanudará el día 20 de julio, cuando está previsto que quede visto para sentencia.

 

Frente a la versión del acusado, el fiscal considera al citado individuo autor de un delito de robo con violencia e intimidación y uso de armas, así como de otro de tenencia de armas prohibidas, con las agravantes de reincidencia y disfraz y la atenuante de grave adicción, al entender que fue él quien, tras colocarse en la cabeza una media -se rompió y dejó semidescubierto su rostro- esgrimió una pistola semiautomática plateada en perfecto uso con la que conminó a la cajera para que le diera el contenido de la registradora.

 

Una vez obtenido el botín, el atracador amenazó a los clientes que guardaban cola para que le dieran cuanto llevaban, si bien uno de ellos forcejeó con él y le golpeó en la cabeza con un espray de nata, aunque ha sido éste el testigo que no ha reconocido al acusado. En ese forcejeo, el delincuente perdió la pistola y se vio obligado a huir del establecimiento sin poder recuperar el arma, que quedó en el escenario de los hechos.

 

En su huída, arrojó además una media, una manopla y las zapatillas deportivas que portaba en el momento del incidente, que fueron recogidas para su posterior análisis por los agentes de la Guardia Civil de Valladolid.

 

ABSUELTO EN UN JUICIO ANTERIOR

 

El procesado ya ocupó el banquillo del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid a mediados de 2015 por otro atraco perpetrado el 10 de julio de 2013 en una sucursal de Banco Ceiss en Zaratán, donde un hombre armado con un cuchillo y con la cara cubierta se hizo con un botín de 1.056 euros para luego huir en bicicleta.

 

Sin embargo, en aquella ocasión el juzgador dictó sentencia absolutoria por entender que las pesquisas de la Guardia Civil se acometieron desde el "pre-juicio".

 

De hecho, el juez parafraseó la mítica película 'Casablanca' cuando advirtió de que la actuación policial se inició llevando a cabo la máxima de "detengan a los sospechosos habituales".