Así fue la alfombra roja de los horrores de los Goya

En los Goya looks de cortar la respiración como el de Natalia Sánchez con escote con transparencias o Amaia Salamanca con su vestido con escote en la espalda de Pronovias, sofisticados como el de Nieves Álvarez y su Stephane Rolland o el mono de Toni Acosta, sin embargo, otras celebrities no han escogido tan bien sus modelitos.

Hiba Abouk. La actriz se decantó por un vestido midi, bastante más cómodo que cualquier otro modelo largo, pero mucho menos sofisticado como otros vestidos que le hemos visto lucir en otras alfombras rojas. La combinación del rojo y el negro del diseño de la firma tunecina Alaia no convence, aunque intentó salvarla con unos Manolo Blahnik.

 

 

Aitana Sánchez Gijón. Hace solo unas semanas acudió a los Premios Mujer Hoy con un espectacular vestido azul marino con escote palabra de honor y largo midi de Dolores Promesas, con el que estaba impresionante, sin embargo, en los galardones cinematográficos no ha estado tan acertada con su vestido color plata con falda plisada y mangas afaroladas de Basaldúa.

 

 

 

Macarena Gómez. A la actriz española siempre le gusta marcar la diferencia y es de las pocas actrices que arriesga en una alfombra roja, esta vez lo ha vuelto a hacer con un diseño de Alberta Ferretti dorado, con volantes y bordados... ¡No le faltaba detalle y ahí está el error!

 

 

María León. Un año más, el look de la hermana de Paco León vuelve a despertar críticas. En 2016 se decantó por un original Leandro Cano con estampado wallpaper y esta vez por un vestido de plumas de Juanjo Oliva con un largo que no le acaba de sentar bien: ni largo ni corto, además las sandalias tan llamativas de Nº21 le robaban protagonismo al look. Demasiado en conjunto.

 

 

Nerea Camacho. Gargantilla de perlas, moño alto, vestido palabra de honor negro y brillante... Sí, a Nerea Camacho su look le echaba muchos años encima.

 

 

 

Mar Saura. Quiso brillar con un vestido de Michael Kors de lentejuelas de paillettes doradas, pero, aunque tiene una figura perfecta, cayó en el error de las lentejuelas: parecer una burbuja Freixenet.

 

 

Cristina Rodríguez. Estaba doblemente nominada a Mejor vestuario por Tarde para la ira y No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas y no se llevó el Goya a Mejor vestuario, tampoco el suyo. Quiso ir de original con un vestido doble, como su nominación, de Atelier de Emilio Salinas, mitad largo, mitad corto, mitad rosa, mitad gris y unidos por un gran escote. Tanta originalidad abruma.

 

 

Ruth Gabriel. Se decantó por un Rubén Hernández Costura bicolor, demasiado sobrio. Con unos colores más potente hubiera estado más elegante y favorecida.

 

 

Macarena García. Jugó con los volúmenes con el diseño de Paul Ka, pero el color caldera no es el que mejor le sienta y mucho menos si lo combina con unos salones negros demasiado formales.

 

 

Emma Suárez. Se decantó por un diseño anaranjado como Macarena García que firmaba de Lorenzo Caprile.