¿Asesinato u homicidio en la calle Isla? Fiscal y acusación no se ponen de acuerdo

Las acusaciones coinciden en la "frialdad" y "deshumanización" mostradas por el autor del crimen de la calle Isla.

Fiscal y acusación particular mantienen sus discrepancias respecto de si la muerte a cuchilladas en junio de 2013 del joven Roberto V.F. a manos de su amigo Andoni Gustavo R.M. fue un homicidio o un asesinato, calificaciones que han sostenido hoy, respectivamente, pero en cambio han coincidido plenamente en la "frialdad" y "deshumanización" mostradas por el procesado por la forma en que mató a la víctima y su posterior intento de deshacerse del cadáver.

  

En sus informes, los acusadores también han sido unánimes al calificar de "inverosímil, sorprendente y eminentemente exculpatoria" la versión de 'Gus', quien alega que la noche del 16 de junio de 2013 se vio obligado a matar a su amigo porque éste, blandiendo un cuchillo de monte, quiso deshacerse de él para quedarse con la plantación de 'maría' que ambos regentaban en una vivienda deshabitada de la calle Isla de Valladolid, donde se produjo el crimen.

  

Y es que el acusado no ha podido acreditar que sufriera lesión o corte alguno durante el hipotético ataque, como así han corroborado además varios testigos que le vieron al día siguiente de los hechos. "Si de verdad fue atacado por la espalda cuando estaba agachado regando unas plantas, como mínimo habría recibido una puñalada en la espalda. Por ello, de legítima defensa ¡nada de nada!", ha espetado la acusación particular.

  

A falta de conocer el motivo de la discusión, que las acusaciones achacan al hecho de que la víctima contó a terceras personas la existencia de la plantación, ambas partes han mantenido hoy, en la quinta jornada del juicio con jurado popular en la Audiencia de Valladolid, que no hubo ataque inicial del fallecido sino que 'Gus', armado con un cuchillo de 20 centímetros de hoja, acometió violentamente a Roberto y le infligió entre dieciséis y veinticinco cuchilladas.

  

La ausencia de sangre del acusado en el escenario del crimen, donde, además, tan sólo se recogió el cuchillo utilizado por 'Gus', llevan a los acusadores a afirmar categóricamente que el fallecido no tomó la iniciativa del ataque y que tampoco pudo defenderse, como demostrarían las numerosas heridas por arma blanca que recibió en el tórax, tanto por delante como por detrás, así como que durante la agresión Roberto se hallaba "arrinconado contra la pared y agachado", ha precisado el fiscal en declaraciones recogidas por Europa Press.

 

"UN PORRO MIENTRAS SU AMIGO SE DESANGRABA"

  

Aunque éste califica los hechos como homicidio y solicita una condena de 12 años de prisión, el abogado que representa a la madre de la víctima persiste en la tipificación de asesinato al apreciar la agravante de ensañamiento, pues considera que 'Gus' se tomó muchas molestias a la hora de ocasionar a su amigo un dolor innecesario.

  

"¡Menuda sangre fría. Le acuchilla y mientras su amigo muere desangrado entre estertores, en un espacio de entre diez o quince minutos, se enciende y se fuma un porro!", le ha recriminado el acusador particular, quien ha añadido que la frialdad del autor del crimen se demuestra también por el hecho de que más tarde pretendiera desmembrar el cuerpo con un hacha y continuara acudiendo periódicamente días después al escenario del crimen, como si nada, para seguir cuidando la plantación de marihuana.

  

En su alegato para convencer al jurado de la agravación que supone el ensañamiento, el letrado apunta que el fallecido recibió bastantes más lesiones de enumeradas en los análisis practicados al cadáver y sus ropajes, fundamentalmente porque el propio acusado se ha referido a otras en el cuello y otras partes que no han podido ser corroboradas debido al avanzado estado de descomposión y esqueletización que presentaban los restos de Roberto.

  

Incluso el propio cuchillo utilizado en el crimen, según el letrado, avalaría la tesis del ensañamiento, "ya que se encontraba en muy mal estado, casi sin filo, a lo que se añade el tiempo que tardó Roberto en morir, lo que le provocó una muerte muy dolorosa y cruenta y llena de angustia pues fue perfectamente consciente de que se iba".

  

En el lado contrario, el defensor de 'Gus' ha vuelto a solicitar un fallo absolutorio, al considerar que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio con las eximentes de legítima defensa, miedo insuperable e intoxicación plena por consumo de drogas y alcohol. Con carácter subsidiario, en el caso que las eximentes fueran recogidas como atenuantes, pide una pena mínima de dos años, seis meses y un día.

  

Será ahora el jurado popular el encargado de determinar el destino de 'Gus' a partir del cuestionario--el objeto del veredicto--que el magistrado que preside la sala pondrá en sus manos este jueves.