Asaja Valladolid anuncia una "macroquerella" contra su exgerente por estafa y falsificación y exculpa a Lino Rodríguez

Asaja ha respondido a las informaciones de los medios de comunicación y asegura que es "totalmente falso" que Rodríguez sea responsable de haber realizado ocho facturas falsas para justificar una subvención en la empresa Campo de Peñafiel.

Asaja Valladolid ha anunciado la presentación de una "macroquerella" contra su exgerente Fernando Redondo por presuntas estafas y falsificaciones que le atribuye, al tiempo que exculpa al presidente de la organización, Lino Rodríguez.

 

Asaja, en un comunicado recogido por Europa Press, ha salido al paso de las informaciones publicadas en los medios de comunicación sobre Rodríguez y ha afirmado que es "totalmente falso" que éste sea responsable de haber realizado ocho facturas falsas para justificar una subvención en la empresa Campo de Peñafiel.

 

Por el contrario, han atribuido la responsabilidad de la confección de las facturas y de la ayuda solicitada a Redondo, que "en su condición de gerente realizaba todas estas gestiones", mientras que Lino Rodríguez, como administrador único, "se limitó a firmar la documentación" que el exgerente le presentaba.

 

Así, ha señalado que si se demuestra que estas facturas son falsas, "el responsable único es Fernando Redondo quien fue quien las pidió y tramitó mediante documentos manuscritos por él".

 

La organización ha asegurado que ha encontrado "abundante documentación" tanto bancaria como hacia la administración donde "se demuestra" que el exgerente, "debido presuntamente a sus problemas económicos ocasionados por el juego, ha falsificado multitud de documentos y cheques" con la firma de Lino Rodríguez, posiblemente la firma de su extesorero Alberto Cano y de otros miembros de la Junta Directiva "para apropiarse presuntamente de fondos" de Asaja y sus filiales.

 

"De estas falsificaciones tendrá que dar cuenta a través de una macroquerella que esta organización ha preparado y va presentar en los tribunales", ha afirmado la organización, que ha añadido que en la misma entregará "multitud" de talones en donde se prueba que Fernando Redondo "falsificó la firma de Lino Rodríguez para presuntamente desviar fondos para su uso personal".

 

Además, ha afirmado que se han encontrado talones falsificados presuntamente por Redondo endosados directamente a cuentas que no son de su entorno familiar.

 

"VENGANZA PERSONAL"

 

En esta línea, ha señalado que las denuncias realizadas por Redondo son "una venganza personal" por haberle apartado de la organización "que descubrió todas estas irregularidades que ahora esta persona intenta atribuir a su presidente".

 

Asaja ha insistido en que Lino Rodríguez no tiene nada que ver con la cooperativa de Madrigal de las Altas Torres, ni se le están investigando por estos hechos y "no ha participado nunca en ninguna decisión, ni figura como socio, ni ha firmado nunca nada que tenga que ver con las actividades de esta sociedad tal como pueden atestiguar en esta cooperativa".

 

Así, ha asegurado que el exgerente es quien realmente, "repitiendo el modelo delictivo que practicó muchos años en esta organización realizó todas las presuntas irregularidades que ahora se investigan".

 

"El es el punto nexo de unión en toda esta presunta trama", ha insistido Asaja, que ha añadido que en la cooperativa Madrigal a quien realmente investiga la fiscalía es a Redondo, administrador de Agrosistemas Integrales, la empresa que solicitó la ayuda.

 

De la misma forma, la organización ha señalado que en la investigación que está realizando ha descubierto, entre otras irregularidades, que Redondo se contrató como técnico de Laboratorio Aycyl sin tener la titulación requerida para el puesto y capitalizó el paro para simular que creaba una empresa poniendo de sede social, a espaldas de Asaja, para demostrarlo la sede de la organización de Medina del Campo y a la vez siguió cobrando el sueldo de esta organización.

 

Además, ha señalado que en Asaja ha sorprendido, tras esta investigación, "que los despidos de algunos trabajadores se enviasen desde la cuenta de correo de actual pareja".

 

En cuanto al uso de las tarjetas de crédito, ha asegurado que éstas eran utilizadas indistintamente por varios miembros de la organización y el exgerente, por su cargo, era tal como consta en los extractos la persona que más utilizó ambas tarjetas. "En ningún caso se pueden atribuir todos los cargos de estas tarjetas a Lino Rodríguez ya que eran utilizadas por varias personas", ha afirmado Asaja, que ha añadido que en "un intento de desacreditar por venganza" a Lino Rodríguez, Redondo intenta atribuir irregularidades de las que sólo él es responsable.

 

"DENUNCIA FALSA"

 

Para intentar ocultar su responsabilidad en los cargos de las tarjetas, cuando se empezó a detectar las primeras irregularidades, Redondo "presentó una presunta denuncia falsa" en la comisaría de Medina del Campo alegando el extravío de claves y tarjetas de Asaja Valladolid.

 

Este modelo, según la organización, se ha repetido, además de en Asaja, en Indycons, Madrigal de las Altas Torres y Agrosistemas Integrales.

 

Asaja ha afirmado que está "firmemente decidida" a "desenmascarar" por vía judicial a su exgerente como "presunto estafador profesional del mundo agrario" y ha añadido que esta persona durante años, y siguiendo un mismo "modus operandi" en Valladolid, Tordesillas y Ávila "presuntamente ha estafado a las sociedades en la que trabajaban para lucrarse a su costa abusando de la confianza depositada en él".

 

"El modelo repetido y calcado siempre ha sido el mismo", ha explicado Asaja, y que una vez ganada la confianza inicial de presidentes y responsables, "actuar en la sombra como gerente haciendo y deshaciendo en temas de subvenciones, seguros, movimientos de patatas, cebollas y viñedo sin aparecer prácticamente en nada y dejando que fueran los demás los que firmasen por él sus presuntas fechorías y 'enredos'".

 

"En Asaja Valladolid por primera vez 'pincharon en hueso' y el tinglado se puso al descubierto", ha asegurado Asaja, que ha afirmado que descubrió sus "turbios" asuntos y de manera colegiada le apartó y fue ahí cuando empezaron sus problemas y el "chantaje" hacia Asaja y su presidente, "pues perdida una de las 'ubres' de donde sacaba 'pingües' beneficios, no estaba dispuesto a perder sus otros centros de operaciones".

 

La organización mantiene que la estafa destapada "es muy sencilla pero bien diseñada", ya que, según Asaja, Redondo se amparó en su cargo y sabiendo que toda la información económica pasaba por su manos "desarrolló presuntamente todo un entramado de facturas falsas, subvenciones irregulares, venta de maquinaria por encima del valor real y sin la aprobación del Consejo Rector y construcción de naves a dedo (con materiales inferiores a lo presupuestado) poniendo por delante siempre a los presidentes y responsables últimos de estas empresas para que firmaran por ellos lo que previamente habían acordado".

 

Asaja califica de "víctimas inocentes" de este proceso presuntamente criminal a Lino Rodríguez, Gerardo Rico y el presidente de Gama Madrigal que ya en la última etapa empezaron a desconfiar y a negarse a firmar lo que en amistad y confianza les presentaban.

 

Asaja ha adelantado que en "pocos días, una tras otra", llegarán al juzgado varias demandas, una "macroquerella" y un juicio monitorio, acciones en las que no descarta emprender conjuntamente con otras de las empresas presuntamente estafadas.