Asaja pone en marcha una campaña en redes para que el consumidor distinga entre patata limpia y lavada

Imagen de la campaña de Asaja en redes sociales

La organización profesional agraria Asaja en Valladolid ha puesto en marcha una campaña a través de las redes sociales para concienciar al consumidor sobre el consumo de patata y sepa distinguir entre producto limpio y lavado.

A través de esta campaña, que se inició la pasada semana, Asaja pide al consumidor que exija en los lineales patata limpia por ser "culinariamente mejor, más sana y perdurable".

"¿Cuál es para ti más sana y real, la patata lavada o la patata limpia?", pregunta la OPA a los consumidores, a los que aclara que los puntos de venta están "copados" por patatas lavadas que tienen unas características culinarias y de calidad "muy inferiores" al tubérculo de Castilla y León.

Asaja ha advertido de que, a pesar del "atractivo" de esas patatas "brillantes, irreales y prácticamente sin impercepciones", este producto no pasa la prueba de la cocina al freir, cocinar o guisar "porque no saben a nada o son imposibles de freír sin que se pongan marrones o negras".

Según asegura la OPA, estas patatas lavadas son casi todas de origen francés, "que es desde donde se importó esta moda que está acabando con la verdadera patata de calidad y sabor que toda la vida se ha cultivado en Castilla y León y en el resto de España".

Para conseguir estas patatas lavadas se destruye el 30 por ciento de la producción ya que en esa "carrera de imagen por lo perfecto y lo irreal" se "sacrifican" muchas unidades por imperfecciones o lavado excesivo, "una destrucción, que afecta al productor ya que se elimina patata de calidad del mercado cuando se somete a la patata hasta tres e incluso cuatro lavados".

Esta iniciativa completa el llamamiento que realizó también esta organización para que los consumidores apuesten por comprar patatas nuevas de calidad españolas ya que ofrecen un "valor añadido a un precio competitivo y justo para los productores de nuestro país".