ASAJA-Ávila lamenta que el agricultor ingrese menos por el cereal mientras el ganadero paga el pienso a precio de oro

Para la organización profesional agraria no tiene sentido que a día de hoy esté disminuyendo el precio del cereal, dejando al sector a merced de los intermediarios

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila ha lamentado que el descenso en el precio que los agricultores reciben por los cereales no se traslade a los piensos, lo que aliviaría la difícil situación que viven los ganaderos.

 

Así lo señaló el presidente de la organización profesional agraria, Joaquín Antonio Pino, quien exigió que este decremento se repercuta directamente al importe de los alimentos destinados al  ganado. 

 

Para Pino no tiene sentido que esté bajando el precio del cereal, en un momento en el que los intermediarios están pagando menos al agricultor por productos como la cebada o el trigo, lo que contradictoriamente no se está notando en el bolsillo del ganadero, que debe afrontar un algo coste en la alimentación del ganado. Un hecho que vuelve a evidenciar la posición de desventaja del ganadero y agricultor frente al intermediario, que maneja la situación a su antojo. 

 

Además, el presidente de ASAJA de Ávila subrayó la necesidad de que el sector tenga “tranquilidad” a la hora de la venta, en lugar de depender de terceros. En cuanto a las previsiones de cosecha, la organización profesional agraria estima que la producción se situará en poco más 200.000 toneladas en la provincia. 

 

En la presente campaña, la superficie de producción en Ávila disminuido un 10 por ciento, hasta situarse en 97.000 hectáreas, de las que según datos de la Junta de Castilla y León 50.000 corresponden a cebada, 34.000 a trigo, 11.500 a centeno y 880 a avena. 

 

Las lluvias de primavera han hecho proliferar plagas como el bromo en los campos de cereal de la provincia, frente al que no existe un herbicida específico, lo que ha supuesto una reducción en el rendimiento de las parcelas, un problema ante el que ASAJA ya había advertido. En este sentido, ante la imposibilidad de realizar otro tipo de medidas ASAJA-Ávila pidió a finales de mayo al Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León un estudio de control de plagas y enfermedades a través de la quema controlada de rastrojo en parcelas de muestreo. La quema de rastrojo es una práctica fitosanitaria no permitida en términos generales.