'Argo' de Ben Affleck y Ang Lee con 'La vida de Pi' tumban al Lincoln de Spielberg en los premios Oscar

Daniel Day-Lewis y Jennifer Lawrence, mejor actor y mejor actriz en una gala muy especial.

"Y el Oscar a la mejor película es para... Argo". Michelle Obama, desde la Casa Blanca, fue la encargada de darle el golpe de gracia a Steven Spielberg. La primera e inesperada dentellada ya se la había dado minutos antes el tigre Ang Lee al hacerse con el Oscar al mejor director gracias a La vida de Pi.

  

Los Globos de Oro, los premios de la crítica, del sindicato de directores, del de productores... Ben Affleck venía avisando desde hace semanas... y finalmente consumó su venganza. "No guardo ningún rencor", llegó a decir el cineasta en su apresurado y emocionado discurso de agradecimiento al recoger el Oscar a la mejor película.

  

Una intervención larga y atropellada, con ritmo auténtico como el de su película. Esta vez la hasta entonces implacable música no sonó para interrumpirle. Él era el ganador de una gala larga, consagrada a los musicales y con un resultón maestro de ceremonias: Seth MacFarlane.

  

Él... y Ang Lee, que con La vida de Pi dio la gran sorpresa de la noche al llevarse el premio al mejor director. "Gracias al Dios del cine", dijo al recoger el segundo Oscar de su carrera en esta categoría. Un premio que, con Affleck fuera de combate por capricho de los académicos, parecía destinado a Spielberg... pero el tigre dio el zarpazo. Sus cuatro estatuillas convirtieron a Pi en la cinta más premiada de la noche.

  

El descalabro total de Lincoln (dos premios de los doce a los que optaba) lo salvó un hombre convertido ya en mito: Daniel Day-Lewis. Con su encarnación del décimo sexto presidente de los Estados Unidos, el londinense se convirtió en el primer interprete en lograr tres Oscar como mejor actor protagonista.

  

Más incierto era el nombre que luciría la placa de la estatuilla a mejor actriz. Finalmente el empuje de Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas) prevaleció ante la solidez de Jessica Chastain, la juventud de Quvenzhane Wallis, el aparatoso e intenso trabajo de Naomi Watts y el magistral trabajo se Emmanuelle Riva.

  

El austriaco Christoph Waltz (Django Desencadenado) se impuso como mejor actor de reparto y logró su segundo Oscar gracias, una vez más, a su "mejor amigo" Tarantino. Anne Hathaway hizo buenos los pronósticos y se llevó a casa su primera estatuilla por su encarnación de la prostituta Fantine en Los Miserables. Era el Oscar más cantado de la noche.

  

El premio al mejor guión original fue para un Quentin Tarantino relajado y encantado de haberse conocido. "Charlize Theron es mi vecina", presumió al recoger su segunda estatuilla. El de mejor guión adaptado fue para Chris Terrio por Argo y el de mejor película no inglesa para el Amour de Michael Haneke. El único premio que se llevó una cinta que se merecía un botín algo mayor.

  

Otros premiados de la noche fueron una emocionada Adele por Skyfall como mejor canción; la cinta de Pixar Brave como mejor película de animación; Searching for Sugar Man como mejor documental; y Jacqueline Durran por el vestuario de Ana Karenina que dejo al español Paco Delgado sin Oscar. Una lastima. Aunque podria ser peor. Y si no que se lo pregunten a Kathryn Bigelow, a los chicos de Bestias del Sur salvaje o al propio Spielberg.