Anuncian para 2017 el primer aterrizaje privado en la Luna

Luna

Moon Express, una firma de California que pretende explotar los recursos lunares, ha firmado un contrato de cinco lanzamientos con Lab Rocket que incluye dos misiones robóticas ya en 2017.

Estos lanzamientos sin tripulación -tres de los cuales están ya comprometidos- consisten en el envío de un módulo de aterrizaje Moons Express MX-1 a bordo de un cohete Electrón de 16 metros de Rocket Lab.

 

El objetivo es poner a prueba el MX-1 y sus sistemas, asegurándose de que la nave puede aterrizar suavemente en la Luna, moverse sobre la superficie lunar, tomar muestras al azar y enviarlas a la Tierra.

 

"El santo grial de nuestra empresa es ofrecer, probar, una capacidad de servicios completa, no sólo el aterrizaje, sino volver de la Luna", declaró el co-fundador y CEO de la firma, Bob Richards, en la presentación del acuerdo durante la Cumbre de Tecnología e Inversión Espacial en San Francisco, celebrada el 1 de octubre.

 

Según Space.com, el contrato pone a Moon Express en posición de ganar posiblemente el Premio Lunar X de Google, una competición por 30 millones de dólares para aterrizar una nave espacial robótica de financiación privada en la Luna a finales de 2017, y en la que participan 16 equipos. El primer equipo que acredite su llegada a la Luna obtendrá 20 millones de dólares.

 

El cohete Electrón, de 1,2 metros de ancho, está diseñado para ofrecer una carga útil de 150 kilogramos a una órbita heliosíncrona a 500 kilómetros por encima de la Tierra, según el sitio web de Rocket Lab. El cohete de dos etapas aún no está en funcionamiento; los lanzamientos comerciales están programadas para comenzar en 2016.

 

Electrón es una opción bastante asequible en lo que se refiere a los lanzamientos orbitales, con un coste de 4,9 millones de dólares por despegue. Los lanzamientos de Falcon 9 cuestan alrededor de 60 millones cada uno.

 

Los MX-1 landers que despegarán en la cima de un Electrón serán relativamente pequeños, limitados por el tamaño del cohete. Pero la talla del MX-1 es escalable y se pueden modificar según sea necesario para ayudar a la compañía a alcanzar su ambicioso objetivo de abrir la Luna al aprovechamiento comercial de sus recursos.