Año Nuevo, ¿vida nueva?

Los jugadores del Real Valladolid celebran un gol esta temporada en Zorrilla. DANI RODRÍGUEZ

El Real Valladolid encara los primeros partidos de 2016 con el objetivo de confirmar la mejoría mostrada a finales de 2015 y para recuperar las posibilidades reales de ascenso.

OBJETIVOS PARA 2016

 

1. Mantener esas fases de buen juego vistas últimamente.

 

2. Mejorar errores puntuales en la defensa.

 

3. Conseguir un once titular asentado, de carrerilla.

 

4. La relación con la afición es mejorable.

 

5. Los delanteros deben asumir su rol.

Año Nuevo, vida nueva, dice el refranero popular. Una frase que podría venir al dedo a este actual Real Valladolid. Y es que los de Miguel Ángel Portugal echaron el cierre a 2015 con varios encuentros de renombre, de esos de cumplir el expediente en cuanto a juego, goles y resultados, de manera que la opción del ascenso ha vuelto a resurgir con fuerza desde que los blanquivioletas se impusieran por un contudente 4-1 al Tenerife en Zorrilla hace ya algo más de una semana.

 

Pero dos victorias seguidas –cabe recordar que la anterior fue un 0-1 en casa del Albacete-, no son suficientes para recuperar todo el terreno perdido hasta el momento. Lo cierto es que el Pucela campa en la decimotercera plaza de la clasificación, algo muy lejano de lo que podría esperarse al comienzo del curso. Tan lejano como cuatro puntos del play off y a nueve del ascenso directo.

 

Sí, la diferencia es más que salvable con veinticuatro jornadas todavía por delante. De hecho, ni siquiera se ha alcanzado la mitad de la temporada, pero es obvio que esta tendencia creciente tiene que seguir, no puede detenerse con varios tramos de buen juego y dos resultados positivos. Es ahí donde el Real Valladolid tiene que saber marcarse sus nuevos objetivos para este 2016.

 

¿Y cuáles son estos? Pues el primero, mantener esas dosis de juego mencionadas. Lo cierto es que con la llegada de Miguel Ángel Portugal el Pucela parece haber experimentado cierta mejoría, si bien quizá no la suficiente. La línea está marcada, el equipo está en el camino, pero debe prolongarse durante más de dos choques consecutivos.

 

En segundo lugar está la defensa. Y es que a pesar de todo, y si bien es verdad que se ha taponado un agujero que hasta hace bien poco era enorme, la zaga sigue mostrando ciertos momentos de torpeza y poca contundencia, algo inasumible para un aspirante al ascenso. En este sentido se debe seguir mejorando también.

 

Precisamente el tercer punto está bastante relacionado. Hay varios jugadores que han conseguido asentarse en el once titular –mención especial para algunos como Kepa o Juan Villar, la revelación por el momento-, pero la realidad dicta que el Real Valladolid no ha conseguido todavía tener ese once que se deberían saber todos los aficionados de carrerilla, ese que se haga fuerte semana tras semana. Está muy perfilado, pero no del todo.

 

En cuarto lugar, otro objetivo del Pucela para 2016 debería ser volver a enganchar a la afición. Lo primero para esto son los resultados, está claro, por lo que en cierto modo está ‘fácil’. No deja de ser llamativo que de los algo más de 12.000 aficionados que acudieron al partido contra el Tenerife, más de la mitad lo hicieran con entradas promocionadas.

 

Y en quinto y último lugar estaría el conseguir que los delanteros asuman su rol como tal. Rodri apenas lleva tres goles, Manu del Moral uno –y de penalti- y otros como Erick Moreno o Diego Rubio aún no han visto puerta. Estos son los cinco objetivos del Pucela para Año Nuevo, en ese momento en el que uno siempre hace propósito de enmienda para el que viene. Ahora solo queda cumplirlos.