Ángel Cuaresma: la pasión de la Semana Santa trasladada a la radio

El actual delegado del Grupo Intereconomía de Castilla y León lleva trabajando en la comunicación 26 años en Valladolid, de donde defiende que existe "la mejor Semana Santa de España, y por tanto del mundo".

LA RÁFAGA

 

Un sonido: "Como te han dicho tantos compañeros que han pasado por aquí, las ráfagas, los indicativos que es el término técnico que tienen las campanitas, de las desconexiones".

 

Un momento: "Por desgracia los momentos en el periodismo son los malos, los sucesos, y yo he contado muchos, como atentados terroristas, pero los dos que más me impactaron, que fueron muy seguidos en el mismo verano, fue el asesinato de dos niñas, de Olga Sangrador en Villalón de Campos y Leticia Lebrato en Viana de Cega, son los dos momentos más impactantes por sus familias sobre todo".

 

La anécdota: "Anécdotas en plural siempre son los errores, que cometemos todos, porque cuando decimos errores técnicos no son de los técnicos, sino de la técnica. El 'as tardes' en vez de buenas tardes, el que das paso a una citna y entra otra, o das paso a una ciudad y entra otra porque no es directo en el momento en que sucede te cabreas, pero son las anécdotas del día a día, que cometemos todos".

 

Qué noticia le hubiera gustado contar: "Sé que son los topicazos de siempre, que si acaba el paro, que se recupera la economía, que ya no hay violencia, pero me quedo con eso que dicen mis colegas de que es el fin de ETA, pero el de verdad, no el de ahora, que está gobernando".

 

La radio en una palabra: "La radio, ay, la radio... (suspira)".

Seguimos con nuestro apartado de ‘Las Voces de Valladolid’ con otro periodista merecedor de la sección, Ángel Cuaresma. Actual delegado de ‘La Gaceta de los Negocios de Castilla y León’, Ángel ha tenido un largo recorrido por varios medios como ABC, la agencia de noticias Europa Press y, por supuesto, la radio tras una importante etapa en la Cadena Cope y su posterior paso como director regional de Onda Cero Castilla y León.

 

Pero en todas las etapas de su vida de informador hay un factor común; la Semana Santa. Su auténtica pasión y lo que realmente ha terminado de ensalzarle como voz reconocida en Valladolid.

 

UN APASIONADO DE LA SEMANA SANTA

 

Sí, sí. Mira, aquí se juntan dos cosas. La primera, que me gusta la Semana Santa de Valladolid, porque uno es muy de Valladolid y casi debería ir indisolublemente el ser de aquí y que te guste la Semana Santa, pero no te oculto que mi pasión por la Semana Santa viene provocada por mi trabajo periodístico. A nadie se le escapa que cuando tú ejerces el periodismo tienes ciertos "privilegios", entre comillas privilegios, para acceder a determinadas situaciones. El hecho de ser periodista me ha permitido acercarme a la Semana Santa de manera que no hubiera sido posible ejerciendo otro tipo de profesión. Primero hay pasión de raíz, natural, pero también provocada o forzada por la profesión.

 

¿Por qué surge esta pasión?

 

Es que esas son cosas que no se saben. ¿Por qué te gusta la Semana Santa, o el cine, o los coches? Puede ser por dos cosas. Número uno, porque sí, aunque sé que esto no es algo muy científico, o porque lo has vivido en tu casa, con tu familia, con tus padres y sí es verdad que yo de pequeñito iba con mis padres. Había menos procesiones y no ibas a todas, lógicamente, tampoco era como otras familias, que no se perdían una. Ibamos a tres o cuatro más importantes. Entonces yo creo que no es vínculo o tradición familiar, sino el porque sí.

 

¿Cómo se cuenta la Semana Santa por la radio?

 

Yo siempre he tenido una pelea en los diferentes medios que he trabajado, y especialmente los que me ha tocado dirigir, porque como dice un amigo mío, José Antonio San Martín, la Semana Santa es hija de su ciudad, y esta ciudad es durísima para cualquier profesión o actividad. Lo es también para reconocer los méritos de la Semana Santa y sus cofrades. Una de las peleas que tenía es que en la radio se puede contar la Semana Santa. Ya sé que la televisión tiene la plasticidad de las imágenes, y que los periódicos tanto los tradicionales como los modernos como este en el que estamos te permite la plasticidad de la imagen, la fotografía y de los momentos, pero es que la Semana Santa de Valladolid no solo se nutre de las tallas de Gregorio Fernández, Juan de Juni y tantos imagineros, es que se nutre de sonidos, de músicas, y canciooens, y pregones y charlas, cosas que pasan en las calles. La radio son sonidos, y si no sabemos contar los sonidos en la radio mal vamos. Pero sí se está haciendo y esto ha cambiado para bien.

 

 

UNA SEMANA SANTA CON UN NIVEL EXCELENTE

 

Yo voy a ir en un ratito a dar una charlita muy modesta sobre Semana Santa de valladolid y voy a decir dos cosas. Bueno, en realidad muchas cosas, todo un rollo (ríe), pero dos cosas fundamentales. Una, la Semana Santa de Valladolid es la mejor de España sin duda alguna, y ser la mejor de España es ser la mejor del mundo. Por las tallas, por los sonidos, por la cantidad y sobre todo calidad de todo lo que hay. Pero como he dicho antes hay un problema, y es que la Semana Santa es hija de su ciudad y esta ciudad es dura, y no nos lo creemos. Los vallisoletanos, y yo soy vallisoletano, tenemos este carácter. No defendemos lo nuestro, no creemos en nuestra ciudad, en nuestra Semana Santa, monumentos, cultura, nuestra historia... Hemos sido la capital del imperio pero podríamos no haberlo sido perfectamente.

 

¿Cómo ha evolucionado la radio estos años?

 

Pues yo lamento decir que ha evolucionado para mal, y no creo que te esté diciendo nada que no te hayan dicho otros compañeros que han pasado por estos micrófonos. Y si no te lo han dicho, lo piensan pero no lo han dicho por cortesía o caridad cristiana. Cuando yo comencé en la radio, hace 26 años, en el 88, no eran las radios de galena, pero existía una precariedad técnica bastante importante. No existían los teléfonos móviles, ni los satélites, ni internet, ni los ordenadores tal y como hoy les concebimos.

 

Con toda esa precariedad de medios, y económica, las cosas se hacían y se cubrían, y se hacían exteriores, y se tenía imaginación y sobre todo había pro-gra-mas. Había programas y se hacía radio. Hoy tenemos o tienen nuestros compañeros de diferentes radios todo tipo de medios a su alcance pero sea por la situación económica que acucía a todos los medios o a toda la sociedad española en general, sea por falta de imaginación, sea por falta de ganas, sea por la dictadura centralista de todas las cadenas, la verdad es que hoy no se hace radio. Se hacen informativos, se dan noticias, en muchos casos con frivolidad, y no está la sociedad española para frivolidades, lo que no consiguió la televisión, el cine moderno o internet, que es acabar con la radio, quizá lo consiga la propia radio. Ojalá me equivoque, ojalá me equivoque.

 

LOS PROBLEMAS DE LA RADIO ACTUAL

 

Vamos a ver, de muerte esperemos que no, pero la radio como el resto de medios en general están heridos, pero así como la televisión o la prensa escrita están heridas por la abrumadora o avasalladora llegada de nuevas tecnologías como internet creo que el problema de la radio no es internet, sino la propia radio que se ha dejado de la mano de Dios y que todo es 'que se haga desde Madrid' y las cuatro ventanitas que nos dejan... No es un problema de ahora, es un problema de hace décadas, pero ahora es especialmente grave. Hacemos cuatro noticias, cuatro tertulias a favor del PP o del PSOE en función de la cadena y a correr y ya está.

 

 

¿Y cuál podría ser la solución?

 

Yo creo que no debería ser la radio temática, sino cuestión de imaginación y voluntad. Fíjate que no hablo de dinero, porque doy por hecho que no hay dinero. Que las empresas tengan y prefieran destinarlo a los digitales o internet, quizá lo que hace falta es imaginación o voluntad. Tú me dirás '¿pero usted sabe lo que ganan nuestros compañeros?'. Sí, lo sé, y perdonaréis que me ponga como el abuelo cebolleta, antes ganábamos poco y se hacían las cosas de otra manera, e insisto, con pocos medios.

 

¿Y esto puede mejorar?

 

Vamos a ver, esto va a remontar como cualquier otro sector de la economía española y de la economía mundial. Va a remontar no sabemos cuándo ni cómo, pero va a remontar. Pero no nos refugiemos en Twitter, ni en Facebook ni en periodismo ciudadano, porque eso no existe. Yo entiendo que las radios o televisiones tienen que tener su cuenta de Facebook, Twitter y su página web, pero esa no es la solución. Si eres una radio, tienes que hacer radio, si eres tele, tienes que hacer tele. Y si queda algún periódico de papel, que esperemos que sigan quedando muchos por muchos años, tienes que hacer periodismo en papel. Cada uno a su manera.