Ángel Corella: "El Gobierno está diciendo con su acciones que quiere un país de incultos"

A Corella no le quedan ganas de intentar hacer de la danza una afición en España. "Los gobernantes siempre dicen que hay que apostar por la cultura ya que es la identidad del país y aquí eso no se hace".

¿Podemos saber ya el destino final de Ángel Corella? 

Las ofertas que he recibido no han sido de Estados Unidos sino de otras partes del mundo. Ya me lo han preguntado en otras ocasiones pero me da apuro decirlo porque todavía están los directores. En este momento tampoco necesito dirigir otra compañía, si lo hago será porque realmente me apetezca. Si me ofreciesen dirigir el American Ballet Theatre diría que no, no sería capaz de vivir con un estrés tan grande. Desde luego hay compañías que artística y emocionalmente me gustarían más.

 

¿Se ha recuperado del bache provocado por el Ballet de Castilla y León y el Barcelona Ballet?

Anímicamente me encuentro muy bien porque uno llega a la conclusión de que la apuesta por la danza no es lo primordial actualmente y hay que asumirlo. Terminamos disolviendo la compañía, por motivos que todos conocemos. Pero lo que estoy haciendo con el Corella Ballet me llena muchísimo, estoy contento y feliz.

 

¿Qué opinan los compañeros de profesión sobre su participación en el programa Mira quién baila? ¿Qué roll tiene que seguir un bailarín profesional para calificar a personas que no son profesionales?

Uno tiene una visión totalmente distinta, no los juzgo como si fuesen bailarines de danza clásica. Son participantes que acuden a aprender bailes de salón y otros estilos. Además, tampoco te puedes regir por lo que opinen los demás, realmente es lo que yo quiero hacer con mi vida.

 

¿Resulta extraño que la gente empiece a conocerle ahora?

El programa es divertido y me lo paso bien. La gente empieza a conocer otras facetas mías. Hay personas que no me conocía por ser bailarín y me están conociendo por el programa. No veo que eso sea negativo, lo atribuyo más a que al no existir en España una compañía de danza clásica no he podido desarrollar mi trabajo. Resulta extraño, pero bailarinas como Darcey Bussell, una de las mejores del mundo, está como jurado del programa Strictly Come Dancing, la versión inglesa de Mira quién baila.

 

¿Te quedan esperanzas de volver algún día a intentar hacer de la danza una afición en España?

Desde luego que no.

 

 

Como bailarín y empresario la subida del I.V.A del 8 al 21 % le ha afectado directamente. ¿Considera que era una medida necesaria para sacar al país de la crisis?

Me parece fantástico les doy mi enhorabuena (explica sarcásticamente el bailarín). Me parece un despropósito. Yo creo que este Gobierno con su acciones está diciendo que quiere un país de incultos, donde solo exista el fútbol y ciertos deportes.  Por ejemplo, en Francia la industria de la cultura mueve más dinero que la automovilística. Los gobernantes internacionales dicen que hay que apostar por la cultura ya que es la identidad del país y aquí eso no se hace.

 

 

Primer bailarín del American Ballet Theatre durante casi 22 años, ¿qué recuerdo guarda de aquellos momentos?

Recuerdo momentos muy buenos aunque también haya tenido mis rachas difíciles. Soy afortunado, he tenido una carrera que jamás hubiese podido imaginar. No solamente por estar casi 22 años con el American, 5 años como invitado del Real Ballet de Londres, bailar con el Kirov, el Bolshoi o el Ballet de Australia. También he sido artista invitado de todas las compañías del mundo. Ir a Barrio Sesamo o al programa de Jay Leno, es algo que nunca esperé.  He hecho tantas cosas que solo guardo recuerdos bonitos, los más amargos  sin duda son aquí en España.

 

¿Quiénes son sus bailarines favoritos?

No tengo bailarines favoritos, los primeros que vienen a mi mente siempre son Mijaíl Baryshnikov, Sylvie Guillem y Alina Cojocaru. Con las dos bailarinas he compartido escenario, sin embargo Baryshnikov no he coincidido. Podría nombrar cincuenta bailarines, diciendo favorito cierro muchas puertas. Adoro el trabajo de Alexandra Ferri, Paloma Herrera, Julie Kent, Julio Bocca o Manuel Carreño.

 

¿Cuál es el ballet que más le ha gustado interpretar?

Roles ha habido algunos que me han encantado bailar como Don Quijote, Corsario o el Lago de los Cisnes. Hay otros que no eran tan afines a mi personalidad y tenía que buscar más para entender el papel, uno de ellos es Raymonda.

 

¿Alguna vez ha pensado en dejar de bailar?

Un par de veces he pensado en dejar la danza. Una de ellas fue antes de irme a Estados Unidos. Siempre que he querido abandonar ha sido aquí en España, existen muchas trabas desde que eres niño,  los padres piensan que el ballet no es una carrera con futuro.

 

¿Qué puede decir del papel de hermana que ha adquirido Carmen Corella?

Mi hermana es una persona individual, tiene su propia carrera, ha sido bailarina solista del American Ballet y allí no te regalan las cosas por ser hermana de nadie. Por qué iba a dar yo trabajo a una bailarina sin calidad simplemente por ser mi hermana. Ella es muy buena bailarina, trabajadora y aporta mucho al proyecto. 

Noticias relacionadas