Ampliada la prisión para los acusados del doble asesinato del club 'Las Vegas' de Medina del Campo

Murieron a tiros el propietario del local y una camarera de origen rumano. La Audiencia Provincial ha decidido prorrogar dos años más su estancia en la cárcel a la espera de la celebración del juicio. 


 

La resolución de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial, encargada del juicio de jurado popular, se ha plasmado en el correspondiente auto poco después de la vista celebrada este jueves para estudiar la situación de los encausados debido a que a mediados de octubre se cumplen dos años de su encarcelamiento y, por tanto, era preciso determinar si se acordaba mantenerlos entre rejas hasta el juicio o bien su puesta en libertad.

 

Así, en cada una de las tres comparecencias, la primera centrada en la situación del principal inculpado, Manuel M.M, y las siguientes las relativas a Antonio Adrián B.R. y la esposa del primero, María Vicenta P.P, tanto el Ministerio Fiscal como las dos acusaciones particulares, que representan a las víctimas, han solicitado prorrogar la prisión de los encausados, mientras que las defensas han reclamado su puesta en libertad provisional.

 

RIESGO DE FUGA

 

Finalizado el trámite, la magistrada encargada del caso ha dictado auto en virtud del cual prorroga la prisión provisional de los tres acusados por espacio de otros dos años, dada la gravedad de los hechos que se les imputa, en consonancia con la petición unánime de los acusadores, y ante el serio riesgo de que una vez puestos en libertad pudieran tratar de sustraerse a la acción de la Justicia.

 

De esta forma, el matrimonio de Arévalo (Ávila) formado por Manuel M.M. y María Vicenta P.P. permanecerá preso en el Centro Penitenciario de Valladolid y el vecino de Madrid Antonio Andrián B.R. seguirá encarcelado en Mansilla de las Mulas (León). Un cuarto encausado, Pablo A.L, a quien se imputa un delito de encubrimiento, se encuentra en libertad provisional.

 

El auto de la magistrada se fundamenta en el objetivo de garantizar así la presencia de los procesados en un juicio con jurado popular que, según pudo saber Europa Press en fuentes jurídicas, se iniciará el próximo día 12 de diciembre.

 

"PENA ANTICIPADA"

 

Al término de las comparecencias, Juan Antonio Gozalo, letrado defensor de Manuel M.M, presunto autor material del doble crimen, ha expresado a Europa Press su disconformidad con la medida de prorrogar la prisión provisional de su patrocinado al considerar que supone una "pena anticipada que entra en colisión con el derecho a la presunción de inocencia", algo que, según recuerda, "está hoy en boca de todos los políticos".

 

En el caso de su cliente, el abogado insiste en que no se está respetando ese derecho y que prorrogar su prisión por otros dos años, a mayores de los ya cumplidos, supone una condena anticipada. "¡Si se le pone en libertad no se va a escapar porque no es un millonario!", ha sentenciado.

 

Tanto el fiscal como las dos acusaciones particulares coinciden en la calificación jurídica de los hechos -consideran que ambas muertes constituyen delito de asesinato- y en la petición de pena para los encausados, en concreto 20 años de prisión por cada muerte y otros dos más por tenencia ilícita de armas para el matrimonio compuesto por Manuel M.M. y María Vicenta P.P. y el vecino de Madrid Antonio Adrián B.R, con lo que cada uno de ellos podría ser condenado a un total de 42 años de privación de libertad, mientras que para el cuarto, Pablo A.L, interesan dos años por encubrimiento.

 

En concepto de responsabilidad civil, el fiscal solicita que los tres primeros acusados indemnicen a cada una de las tres hijas del hostelero fallecido con 75.000 euros y con otros 50.000 a su viuda, así como con otros 75.000 a cada uno de los dos hijos de la camarera rumana que encontró la muerte dentro del club.

 

Por su parte, el letrado del hostelero reclama 90.000 euros de indemnización para cada uno de sus tres hijos y su esposa, así como otros 50.000 por daños y perjuicios, mientras que la representación legal de la camarera interesa 70.000 euros para la madre y 90.000 para cada uno de los dos hijos menores de la fallecida.

 

UNA DEUDA, POSIBLEMENTE POR DROGAS

 

Una deuda, presumiblemente por asunto de drogas, es el móvil barajado para explicar por qué Manuel M.M, de 47 años, y su esposa, Vicenta P.P, de 39, decidieron saldar la disputa económica por la tremenda.

 

Para ello, siempre según los acusadores, el primero contactó en septiembre de 2014 con su amigo Antonio Adrián B.R, de 26 años y residente por aquel entonces en un piso en Madrid que compartía con el cuarto imputado, el joven de 23 años Pablo A.L, con el fin de que le suministrase una pistola y le ayudara a cobrar una deuda.

 

Fue el día 5 de octubre de ese año cuando el matrimonio arevalense se trasladó hasta la capital de España y, gracias a la intermediación de Antonio Adrián B.R, logró adquirir a un individuo en Fuenlabrada una pistola 'Walter', junto con cinco o seis balas, tras desembolsar un total de 1.300 euros.

 

Provistos ya del arma, la pareja y Antonio Adrián se dirigieron hasta el término vallisoletano de Medina del Campo para saldar deudas con Mariano Esteban G, titular de 'Las Vegas', un pequeño burdel situado en la antigua N-VI, anteriormente conocido como 'Los Negrillos' y ahora 'Chapó'.

 

Aparcaron el turismo a la puerta sobre las 20.30 horas y quedó únicamente en su interior, en actitud de espera, María Vicenta, mientras su esposo y el amigo de éste entraban en el local en el que se encontraban en ese momento el hostelero y cuatro camareras o trabajadoras.

 

ALCANZADOS EN LA CABEZA

 

Tras solicitar ambos una consumición y después de una breve conversación, Manuel M.M. sacó el arma y disparó, presuntamente, al dueño del local, quien fue alcanzado en la espalda al darse la vuelta en su intento desesperado de huir y antes de que acabara tendido en el suelo boca abajo.

 

Tres de las camareras huyeron despavoridas hacia un descampado próximo, si bien una cuarta, Laura M.A, fue alcanzada también con un disparo en el hombro izquierdo. Trató de recular hacia una esquina del local y en vano se tapó la cara con las manos, ya que su presunto verdugo le descerrajó entonces otro tiro que atravesó sus dedos y le dio de lleno en plena frente, con lo que la muerte fue en el acto.

 

Acto seguido, las acusaciones sostienen que Manuel M.M. se acercó al lugar donde aún yacía herido el hostelero y le pegó otro tiro en la cabeza, mortal de necesidad.

 

Consumado el doble crimen, la pareja y su supuesto ayudante huyeron en coche hasta Madrid y una vez allí los primeros encargaron a su compañero de viaje que se deshiciera del arma, encargo que este último cumplió a rajatabla gracias a la mediación de su compañero de piso en la capital de España, Pablo A.L, quien, pese a ser informado de todo cuanto había ocurrido en Medina, le habría puesto en contacto con la persona que a la postre recompró el arma homicida, Ramón F.G, para quien las acusaciones han pedido el sobreseimiento.