Amenazas de muerte al árbitro que se declaró gay tras su regreso a los terrenos de juego

El árbitro, en el partido que pitó en Zamora.

El árbitro que se declaró gay vuelve a sufrir amenazas nada más empezar la temporada: son graves, hasta de muerte, y le recomiendan dejar el arbitraje. En abril anunció su retirada, pero los apoyos recibidos y un partido homenaje en Zamora le animaron a seguir.

Jesús Tomillero, el árbitro que sufrió el año pasado amenazas tras declararse homosexual, ha tenido que pasar otra vez por el trago de verse insultado y amenazado en un campo de fútbol. El pasado fin de semana fue víctima de los ataques verbales de un aficionado durante el encuentro que dirigió en Cádiz y de nuevo este lunes ha vuelto a recibir mensajes amenazantes a través de las redes sociales en los que le amenazaban de muerte y se le aconsejaba retirarse.

 

Jesús Tomillero estuvo en el centro de la actualidad a final de la pasada temporada. A pesar de pitar partidos desde los 11 años, a principios de abril anunciaba su intención de dejar el arbitraje por un motivo: los insultos que recibía. Aunque esto es algo por desgracia habitual en el fútbol, los suyos habían empezado a producirse cuando dio a conocer su orientación sexual y se declaró el primer árbitro de fútbol homosexual. Aquello le quitó la ilusión del fútbol, pero algunos actos de apoyo le animaron a seguir. Uno de ellos fue en Zamora donde pitó un partido homenaje.

 

Tras conocerse los hechos, el Ayuntamiento de Zamora decidió organizar un partido contra la homofobia e invitar a Tomillero a que estuviera presente. El partido se celebró en mayo  entre los cadetes del Zamora CF y de la UDC San Lorenzo y ha servido para lo que se pretendía, sacar tarjeta roja a la homofobia. Y para cambiar, en parte, la decisión del joven árbitro de dejar su afición.

 

En declaraciones a los medios, Tomillero reconoció entonces que ser gay "no está bien visto" en el ámbito futbolístico y prueba de ello es que ningún jugador ha hecho pública esta condición sexual. Ha pedido a las instituciones y los partidos políticos "que se pongan las pilas" en esta materia, con una ley contra la homofobia en el deporte.

 

El colegiado dijo entonces que el de Zamora sería el último partido de fútbol que pitaba, pero tras pitarlo confirmó que iba a reconsiderar su postura tras las muchas muestras de respaldo. Este comienzo de temporada arbitró sin problemas en la primera jornada y ha sido el pasado fin de semana cuando han surgido los problemas.