Álvaro de Arriba vuelve a 'dar cuerda' al reloj olímpico de Salamanca tras doce años parado

Fotos: F. Oliva

La participación de Álvaro de Arriba supone el regreso a unos Juegos Olímpicos del deporte salmantino, y particularmente del atletismo, la disciplina que más participantes le ha dado. No había ninguna representación local desde Atenas 2004.

Álvaro de Arriba vuelve a poner en marcha el contador olímpico de Salamanca, detenido desde que hace doce años el deporte salmantino tuviera a sus últimos representante en la incomparable cita de unos Juegos Olímpicos. La cuenta se cerró por partida triple en Atenas con Dori Ruano en ciclismo, María Antonia Sánchez en tenis y en el atletismo, con la vallista Cora Olivero... y la vuelve a abrir el deporte que más éxitos ha dado a lo largo de la historia a Salamanca en los juegos y en campeonatos de España, mundiales, europeos, disciplina por excelencia del programa olímpico con la que se reinicia la historia salmantina en los Juegos.

 

Cuando a las 15.37 (horario español) salte Álvaro de Arriba a la pista, se terminará una espera de doce años para dar continuidad a una lista de atletas olímpicos nada desdeñable. La estirpe comenzó en Roma 1960 con José Luis Albarrán, primer campeón de España de Salamanca y también primer olímpico del deporte local. Le sucedió  José Luis Sánchez Paraíso, el legendario velocista salmantino, pluricampeón de España, múltiples récords, 72 veces internacional y único que ha sido tres veces olímpico (México 1968, Munich 1972 y Montreal 1976)... junto con el velocista Antonio Sánchez, que tomó su relevo y estuvo en Los Ángeles 1984, Seúl 1988 y Barcelona 1992. Antes, en Moscú 1980, estuvo Ángel Cruz, seleccionado para el 4x400, pero que no llegó a estar en lista de salida por una lesión cuando ya estaba en Rusia.

 

También en Seúl estuvieron la mítica Rosa Colorado, 30 veces campeona de España y capaz, entre otras cosas, de haber tenido el récord de España en todas las distancias de 100 a 1.000 metros además de en 400 vallas y relevos; en Seúl, no pudo salir por lesión y su calle quedó vacía. Y Honorato Hernández, ultrafondista y maratoniano en los juegos coreanos. La vallista Míriam Alonso fue olímpica en dos ocasiones, (Barcelona 1992 y Atlanta 1996), y en Barcelona coincidió también con el saltador Ángel Hernández, medallista europeo en longitud. Frutos Feo, campeón de España de 100 y 200 metros, fue olímpico en Atlanta 1996.

 

En Atenas 2000, los juegos del regreso a los orígenes, fueron olímpicas Tere Recio y Beatriz Santiago, compañeras de entrenamiento y dos de las mejores fondistas de la historia del atletismo salmantino. Y la última ha sido la que fue su compañera en el grupo de entrenamiento de Rosa Colorado, la hispano-argentina Cora Olivero, una de las mejores atletas del 400 vallas y que, hasta ahora, cerraba la lista de olímpicos en el atletismo en la que hay que mencionar también a Enrique Sánchez Guijo, que participó en los paralímpicos de Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sydney 2000.