Álvaro de Arriba deja su sello en Río

El mediofondista salmantino firma una gran carrera y vuelve a demostrar que tiene un imponente final. Deja sensaciones muy positivas para el próximo ciclo olímpico.

El debut de Álvaro de Arriba ha sido una de las actuaciones olímpicas más convincentes del atletismo salmantino, que ya es decir. La lista de atletas locales que se han ganado la participación en unos Juegos es muy larga y de mucho nivel, faltan muy pocos de los que han llegado a ser campeones de España, y el mediofondista de La Fuente de San Esteban ha inscrito ya su nombre entre ellos con todas las de la ley. No sólo ha firmado un buen resultado, sino que lo ha hecho con su propio estilo y cuando es todavía lo suficientemente joven como para pensar en próximos ciclos olímpicos.

 

La carrera del mediofondista salmantino en Río ha causado sensación. Tanto la RFEA como los comentaristas de TVE han destacado la buena actuación de Álvaro, el mejor de nuestros representantes en 800. Justo el puesto que tiene ahora (campeón en título), con permiso de Kevin López y de su mayor rival de futuro, Daniel Andújar.

 

La carrera ha confirmado las hechuras que ha demostrado en este final de temporada. Ha tenido lo mejor de su espectacular actuación en el Europeo, donde en series hizo una carrera rápida y en semis se soltó una más valiente y táctica, para redondearlo con un séptimo en la final. Y también parte de su reciente título de campeón de España, ese imponente 'rush' final que le ha dejado en Río a cinco centésimas de pasar ronda, un suspiro, el medio metro que le ha faltado para desbancar al argelino Hethat. Aquí supo salir rápido, leyó bien la carrera, esperó su momento y se guardó para un ataque final con el que a punto ha estado de dar la campanada.

 

Además, su juventud augura grandes tardes de atletismo. Rosa Colorado o Frutos Feo llegaron a sus citas olímpicos ya maduros, pero De Arriba es todavía sub 23 y está casi en su primera temporada a alto nivel. Sánchez Paraíso debutó con 25 años en México 1968, aunque era una edad temprana para la época y luego fue a otros dos Juegos. Con 22 fue Míriam Alonso a Barcelona y luego repitió en Atlanta.

 

El caso de De Arriba se parece mucho al de Antonio Sánchez. El velocista de Béjar fue tres veces olímpico, la primera en Los Ángeles 1984, cuando todavía no había cumplido los 22 años. Aunque en 1983 ya fue campeón de España absoluto, aquel año olímpico batió los récords de España de 200, 300 y 400 metros al aire libre y el de 200 en pista cubierta, además de repetir título en 200 al aire libre. Su rendimiento se mantuvo alto en los ciclos para Seúl y Barcelona.

 

En ciclos olímpicos puede pensar ya Álvaro. El próximo, el que nos debe llevar a Tokio, debe confirmar todo lo que ha empezado a poner sobre la pista. Por medio está el Mundial de Londres, el año que viene, y la cita preolímpica de 2019.

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