Alergia: Así va a afectar esta primavera en Castilla y León

El Lienzo Norte acoge el XXXVII Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica

El nivel de intensidad de la alergia al polen erá moderado en primavera en todo el centro peninsular, según las previsiones de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) para este año, que estiman que se producirán concentraciones de unos 5.300 granos por metro cúbico de aire.

 

Estas previsiones afectarán a la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla La-Mancha, Extremadura y Aragón, según ha informado este miércoles el presidente del Comité de Aerobiología de esta sociedad científica, Ángel Moral, que ha recordado que en España las plantas que más problemas alérgicos producen en orden decreciente son las gramíneas, olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria.

 

Sus cálculos se basan en la relación directa existente entre las precipitaciones del otoño e invierno y los recuentos de pólenes de gramíneas durante la primavera.

 

La recopilación de estos datos, junto con otros factores climatológicos como la temperatura y la humedad, permite establecer el nivel de intensidad de esta primavera, en diferentes zonas geográficas, en colaboración con el Área de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Castilla-La Mancha.

 

Aunque el otoño de 2014 fue muy húmedo (con una precipitación media de 197 milímetros), el invierno ha sido seco (150 milímetros) y ha presentado una distribución desigual, lo que hace que los datos acumulados muestran un descenso del 6 por ciento por debajo de la media.

 

Además, las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología para esta primavera indican precipitaciones ligeramente inferiores a la media en el conjunto de la España y temperaturas más altas en la mitad oriental.

 

Por otro lado, los alergólogos han recordado que en el caso del olivo se produce el fenómeno de la alternancia o vecería, por el que se alternan años con emisiones elevadas de pólenes y otros en los que se observa una escasa concentración polínica.

 

EL OLIVO, DEPENDE DE LA PRODUCCIÓN DE ACEITUNA

 

Esto varía dependiendo de la producción de aceituna de una temporada y las flores de la temporada siguiente, por las sustancias nutritivas de la planta, y tendría como consecuencia una alternancia en la producción: un rendimiento alto de flores y aceitunas se alterna con otro bajo en pólenes y aceitunas.

 

Según han constatado, el invierno del año 2013-14 se produjeron en España 1.782.047 toneladas, que es la mayor cantidad recogida en España, pero el invierno anterior 2012-13 se recogieron solo 618.200 toneladas (la cifra más baja en los últimos 18 años) y este último invierno 2014-15 se han recogido 769.614 toneladas.

 

Esto hace que los alergólogos prevean para este año niveles más elevados de pólenes de olivo que los de 2014 en todas las ciudades y, como consecuencia, la producción de aceite del invierno 2015-16 será mayor que la de este último año, si bien estos datos pueden ser modificados por otros factores como cambios climatológicos e infecciones fúngicas.

 

LA INMUNOTERAPIA, CLAVE EN TODOS LOS CASOS

 

Ante estos datos, los alergólogos recuerdan que la inmunoterapia o vacunación antialérgica debe considerarse siempre como una herramienta terapéutica de primer orden en el manejo de los pacientes alérgicos.

 

"Es el único tratamiento que puede modificar la evolución natural de la patología alérgica. Por lo tanto, hay que valorar, a la hora de elegir un tratamiento diferente, todos los costes afectados", ha defendido Joaquín Sastre, presidente de la SEAIC.

 

Además, reconocen que múltiples estudios farmacoeconómicos realizados tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos avalan la inmunoterapia subcutánea y sublingual como tratamiento coste efectivo de las enfermedades alérgicas.

 

ES COSTE-EFECTIVA

 

"Proporciona una disminución significativa de los costes totales en salud inducidos por la enfermedad alérgica respiratoria, disminuyendo tanto los gastos indirectos (pérdida de productividad laboral y calidad de vida del paciente) como los gastos directos (costes por actos médicos y gasto en fármacos para el control de síntomas)", ha reconocido Sastre.

 

Los datos más relevantes son los referidos a estos costes directos, ya que disminuye un 40 por ciento los gastos en servicios médicos y un 30 por ciento el referido a uso de fármacos de alivio sintomático.

 

Además, la patología alérgica dificulta en muchos aspectos la vida diaria de los pacientes, a la vez que lleva consigo un alto coste socioeconómico, lo que obliga a un "manejo integral, no sólo desde el punto de vista terapéutico, sino también orientando al paciente sobre cómo convivir mejor con su enfermedad".