Alcalde y concejales de Valladolid siguen sin fijar sus sueldos para la legislatura

Sesión plenaria del anterior mandato en el Ayuntamiento de Valladolid. TRIBUNA

La modificación del Reglamento Orgánico, que incluye la fijación de los sueldos de los políticos, se ha retrasado a finales de agosto. Hasta entonces, los sueldos siguen siendo los mismos que con el anterior Gobierno.

La cosa se está retrasando más de lo previsto. Hace unas semanas saltó a la palestra el debate que tendrían a finales de julio los cinco grupos políticos presentes en el Ayuntamiento para la modificación del Reglamento Orgánico, el cual incluye entre otros puntos el sueldo definitivo de alcalde y concejales. Pero de repente, casi de un día para otro, el tema se encalló. De esta manera, dos meses y medio después de las elecciones y casi dos después de la toma de posesión del socialista Óscar Puente, los sueldos siguen siendo los mismos que con el anterior Gobierno del Partido Popular. Pero, ¿por qué? ¿Qué ha pasado?

 

El tema tiene fácil explicación. Después de los intercambios de declaraciones entre grupos como Sí se puede –marca local de Podemos- y Valladolid Toma la Palabra, que eran partícipes de una reducción drástica de los emolumentos, ante otros como el PSOE, que eran partícipes de mantenerlos, todavía no se ha celebrado dicho debate para establecer el nuevo Reglamento Orgánico. Y eso que estaba previsto para finales de julio, si bien no llegó a tener nunca fecha fija.

 

Resulta que entre vacaciones de los diferentes concejales y representantes –cada grupo debe tener dos en el debate- del Ayuntamiento para los últimos días de julio y primeros de agosto, la sesión se ha retrasado. La nueva fecha, todavía sin concretar, será a finales de este mes, ya que algunos como el representante de Toma la Palabra, Manuel Saravia, no quieren retrasarlo más.

 

“Es uno de los temas urgentes, porque la fijación de sueldos se convirtió en las elecciones en un compromiso muy remarcado”. Efectivamente, tanto su grupo como Sí se puede apuestan porque este se recorte en gran medida, con el objetivo de dar ejemplo de austeridad a la ciudadanía. “Es un tema que hay que resolver cuanto antes”, insiste el alcalde accidental, en ausencia precisamente por asueto vacacional de Óscar Puente.

 

SUELDOS VARIADOS

 

Aquí cabe recordar las exigencias y pretensiones de cada grupo políticos para sus sueldos. Mientras que desde el Partido Popular han preferido no pronunciarse, Sí se puede pretende que Puente se rebaje el actual sueldo, de casi 83.000 euros brutos anuales, a tres veces el salario mínimo interprofesional, es decir, 1.935 euros, si bien tendría un ‘plus’ por sus dos hijas. Y así con el resto de concejales.

 

La propuesta de Toma la Palabra no es muy diferente, aunque sí menos drástica. El partido de Saravia deja el sueldo de alcalde en poco más de 45.000 euros brutos anuales, tal y como prometió en su programa electoral. De hecho, sus cuatro representantes –además de Saravia, María Sánchez, Alberto Bustos y Rosalba Fonteriz- se comprometieron a que si no conseguían cambiar las remuneraciones a lo que ellos proponían, donarán la parte restante a financiación de Toma la Palabra y a fines sociales, cosa que están haciendo ahora mismo.

 

Ciudadanos tampoco se ha pronunciado en demasía al respecto de los sueldos a la espera de que se celebre a finales de agosto la sesión, si bien también los prefiere a la baja. Y por último, claro, queda el PSOE. Puente no es muy partícipe de rebajarse los casi 83.000 euros que se llevaba también De la Riva, amparándose su partido en que si lo hiciera habría otros funcionarios que cobrarían más que él, aunque no ha cerrado la puerta de manera contundente a un pequeño descuento. Por ahora solo hay una cosa clara, y es que a finales de agosto se conocerá la respuesta.