Alberto Guerrero: "Tengo un 80 por ciento de showman y un 20 por ciento de informador"

Ligado a Cadena Cope y Cadena 100 de Valladolid desde el año 1992, es un entusiasta del medio. Dice que es su "vida" y que no concibe un día sin escuchar la radio. En este nuevo capítulo de Las Voces de Valladolid, con todos ustedes Alberto Guerrero.

LA RÁFAGA:

 

Un sonido: Lo que no te mata te pone a cien. Un programa de radio que hacíamos por la noche. Y hay una música de Ana Belén que me recuerda a este espacio.

 

Un momento: El contraste de la tristeza del asesinato de Miguel Ángel Blanco y la alegría del nacimiento de mi hija.

 

Una noticia: la noticia que quiero dar es la solución al cáncer y la vacuna contra el Sida.

 

Una anécdota: En 1987 en Almería, habíamos organizado un concierto y desde ahí teníamos que haber retransmitido para toda España el sorteo de la ONCE. Lo teníamos todo preparado y ensayado, pero a la hora de la verdad el sorteo solo sonó para la discoteca, no para el resto de España.

 

La radio en una palabra: es mi vida, no imagino un día de mi vida sin escuchar la radio.

Es una de las voces inconfundibles del dial vallisoletano. Se define como un showman al 80 por ciento y un informador al veinte restante. Cuando sube a un taxi lo reconocen por la voz y le dicen: ‘tú eres el de la radio’. Enamorado de su profesión y de su vida. Así es un incombustible Alberto Guerrero, que hace unos años cambió la radiofórmula por la radio más convencional, y certifica que está encantado con su “matrimonio profesional” con Cadena Cope y Cadena 100 desde hace más de veinte años. Casi nada.

 

Nos recibe a primera hora de la mañana. Prácticamente ya ha ultimado el guión de su programa matinal, aunque la radio también tiene algo de improvisación. No obstante, Guerrero insiste en la importancia de la producción: “Para hacer una hora de radio, hay muchas más horas de producción, de esas que no ve nadie.”

 

Todo empezó en Madrid, en el año 1995 con un proyecto que se llamó radio Omega. “De ahí ya me fui a Almería a Radio 40 de una forma un poco más profesional, a cubrir 24 horas de emisión con esas cintas revox… más tarde Granada, otra vez, Madrid hasta que en 1992 recalé en esta bonita ciudad para abrir Cadena 100 Valladolid”, relata el periodista.

 

Ha sufrido una evolución natural en su carrera. “Entre los 20 y los 30 años estar en musicales era lo máximo. Estaba al tanto de todos los lanzamientos, vivimos la época dorada de las radio fórmulas, teníamos de primera mano todos los estrenos musicales”. Pero todo tiene un tiempo, y poco a poco, Alberto Guerrero dio el salto a esa radio “más convencional”.

 

Me tuve que reconvertir tras la revolución tecnológica, que hizo que las cadenas centralizaran su emisión musical. Ha sido una evolución natural y con 47 años creo que estoy donde tengo que estar”, dice Guerrero, quien cada día ama más a su profesión. “Es bonito sacar una sonrisa a los oyentes”.

 

Alberto Guerrero confiesa la fórmula para tener una buena parrilla durante 24 horas. “En radio es importante contra lo qué está pasando, pero también lo qué va a pasar. Con eso, con información, con entretenimiento, buena música y deporte se llena una jornada”.

 

Es optimista y cree que internet jamás podrá con la radio. “Se cambiarán los formatos, pero nunca desaparecerá”. También tiene palabras para el progreso de las nuevas tecnologías que “han echado una mano” a los profesionales; y echa la vista atrás, no sin cierta nostalgia: las viejas cintas revox, los casettes, los cds y ahora los mp3. Ese es el envoltorio porque el alma de la radio viene después y para Alberto Guerrero es primordial “subir el ánimo de sus oyentes” y cada día lo intenta con todas sus fuerzas y cada día lo consigue.